Quien tiene tres y gasta dos, sirve a Dios, quien tiene dos y gasta tres, sirve a Lucifer.
Una variante sería "Quién juega con fuego se termina quemando.
A tuertas ni a ciegas, ni afirmes ni niegues.
Ni siquiera un dios puede cambiar en derrota la victoria de quien se ha vencido a sí mismo.
Al mal hecho, ruego y pecho.
Un amigo nuevo es como el vino nuevo: envejecerá y lo beberás con deleite
Pegue una aguja y se perfore (para ver cómo lastima) antes que usted perfore en otros.
El fruto maduro cae por su propio peso, pero no cae en nuestra boca
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
A amo ruin, mozo malsín.
Sobre brevas, ni agua ni peras.
No compres cosa vieja que no sea vino, jamón o teja.
Más duro que sancocho de pata.
El que se fue a Tocopilla perdío su silla
O comed y no gimáis, o gemid y no comáis.
Donde hay querer, todo se hace bien.
El día de San Bernabé dijo el sol: aquí estaré.
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Cornudo sois, marido; mujer, ¿quién te lo dijo?.
A cualquier dolor, paciencia es lo mejor.
Malo es errar, pero peor es perseverar.
Si te sientas en el camino, ponte de frente a lo que aún has de andar y de espaldas a lo ya andado.
Viendo al payaso, soltando la risa.
La oración breve sube al cielo.
La medicina cura, la naturaleza sana.
Quien bien ata, bien desata.
El que es sabio nunca enceguece.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
El que actúa lo hace sin consciencia; solo quien medita es consciente
No hay mal que dure cien años, ni enfermo que lo resista.
Estando en la mala, uno pisa mierda y se resbala.
Borracho que come miel, pobre de él!
El embustero es un almacén de promesas y de excusas.
La sal no es atacada por las hormigas.
Lo que el mismo hombre hiciera, una lengua lo puede destruir.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Amistades que son ciertas mantienen las puertas abiertas.
Le dijo la sartén al cazo.
Qué es una raya más para el tigre.
La culpa no la tiene el chancho, sino quién le da el afrecho.
Para un hambriento, el pan cuece lentamente.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
La arena del desierto es para el viajero fatigado lo mismo que la conversación incesante para el amante del silencio.
Cuando en septiembre acabes de vendimiar, enseguida ponte a sembrar.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Si tú entiendes, las cosas son como son; si tú no entiendes, las cosas son tal como son.
Tengo que aprender a caminar con tres patas dice la hiena cuando es vieja.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Bendita la casa que a viejos sabe.