Arriba, siempre arriba, hasta las estrellas
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
El que quiera comer huevos tendrá que soportar los cacareos de las gallinas.
Más enredado que un kilo de estopa.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
El que atiende a la corrección va camino a la vida; el que la rechaza se pierde.
En los labios del prudente hay sabiduría; en la espalda del falto de juicio, solo garrotazos.
Por año nuevo, trigo y vino y tocino, ya es viejo.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Antes de poner en duda el buen juicio de tu mujer, fíjate con quien se ha casado ella.
Soldado que huye sirve para otra guerra.
Quien en ruin lugar hace viña a cuestas saca la vendimia.
El amor no hace hervir la olla
El pan es freno del vino.
Al loco y al fraile, aire.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Como pecas, pagas.
Dineros y amores, diablos y locura, mal se disimulan.
Nota: (Proviene de Diógenes de Sinope, también conocido como Diógenes el Cínico)
Francés sin jamón ni vino, no vale un comino.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
La mujer lunarosa, de suyo es hermosa.
Fiado se murió, mala paga lo mató.
A lo que manda Dios, oreja de liebre.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Lo dicho, dicho está.
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
De veinte a sesenta, cornamenta.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Por la boca muere el pez.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
Acude al sabio para el consejo y al rico para el remedio.
Casado a los cincuenta, no llegarás a los sesenta.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
Prestar, paciencia; dar los buenos días; y fiar; en Dios.
La primera vez es una gracia, la segunda vez es una regla.
Nunca habéis oído decir un refrán bien verdadero: quien más sirve en este mundo el que tiene más dinero.
Más vale un "ya" que cien "después se hará".
Entender lo bello significa poseerlo
Mas trucho que el cacun vendiendo josting.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
Muchos pocos hacen un mucho.
Amar sin padecer, no puede ser.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
El mandamiento del pobre, primero reventar antes que sobre.
Bueno por un huevo y ruin por dos, aléjemelo Dios.