A todo marrano le llega su diciembre.
Ingratos hacen recatados.
El qu'es comedido, come de lo qu'está escondido.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Una mano y un pie no aplauden juntos.
Si te molesta que te mientan, no preguntes.
Caminito comenzado, es medio andado.
Olla todos los días, a un santo cansaría.
Los árboles más viejos dan los frutos más dulces.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Por la sotana del vicario sube la moza al campanario.
Donde no hay celos no hay amor.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Rucio rodado, antes muerto que cansado.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
El perro que raspa,no muerde.
La boca rige la tierra, pero el mar lo rige la mano.
Vino en jarro quiero; que no me sindiquen lo que bebo.
El aburrimiento es consecuencia de la pereza
Huevo de una hora; pan de un día; vino de un año; mujer de quince; amigo, de treinta, y echarás bien la cuenta.
La mejor carga que puede llevar un hombre es demasiado sentido común; la peor, demasiada bebida.
Lo que no mata engorda.
Un juego de cartas se juega con dinero
Ni fía ni porfía, ni entres en cofradía.
Al amigo pélale el higo, al enemigo, el melocotón
La lengua de las mujeres es su espada, y, por cierto, nunca la dejan enmohecerse.
Olla de tres vuelcos, tres manjares diversos.
No hay peor cuña que la del mismo palo.
Que no te preocupe de quién es la casa que se quema mientras puedas calentarte con las llamas
Ir romera y volver ramera le sucede a cualquiera.
Variante: Sacristán que vende cera y no tiene colmenar, o la saca de la oreja o la roba del altar.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
Con pedantes, ni un instante.
Cuando a Roma fueres, haz como vieres.
Soy el castigo de Dios, si no hubieses cometido grandes pecados, Dios no habría enviado un castigo como yo sobre ti
Las mejores correas son las cortadas del cuero ajeno
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Cuando se trabaja no se tiene tiempo de ganar dinero.
Mejor es la pobreza en la mano del Dios, que riquezas en un almacén.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Si al construir se escuchara el consejo de todo el mundo, el techo nunca se llegaría a poner.
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
Blas, si por malvas vienes, mal vas.
Pastelero a tus pasteles.
Dan darán, dicen las campanas.
Presto se va el cordero como el carnero.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.