Más ordinario que una monja en guayos.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Pescado de buen comer, del mar ha de ser.
Mil amigos son demasiadamente poco; un enemigo es demasiadamente mucho.
Hay más sabiduría escuchando que hablando.
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Vale más buena cara que un montón de halagos
Cuando la piedra ha salido de la mano, pertenece al diablo.
El fatuo y el ignorante, se denuncian al instante.
Dios escribe derecho, incluso en las líneas onduladas.
La manera de ver la luz divina es apagar tu propia vela.
Como es el padre, así es el hijo.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
A ver a un velorio y a divertirse a un fandango
El hombre propone y Dios dispone.
El valor crea vencedores; la concordia crea invencibles.
Quien al molino va, enharinado saldrá.
Hacer caldo gordo a escribas y fariseos.
No hay dos sin tres. (Siempre hay consecuencias)
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Quien no confía en el hombre, no confía en Dios
Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Quien salva al lobo, mata al rebaño.
El hijo del judío a fraile se ha metido.
Hombre prevenido vale por dos y pareja desprevenida vale por tres.
Septiembre benigno, octubre florido.
El que desalaba la yegua, ése la merca.
Preferir ser jade en añicos antes que una teja entera.
Un arma es un enemigo para su dueño.
Pájaros de otoño, gordos como tordos.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Anda a chinga a otro lado mejor..
A más beber, menos comer.
A manos frías, corazón ardiente.
Caldera observada no hierve jamás.
Cuando el gato se va, los ratones dirigen el kolo.
Reniego de bacín de oro em que he de escupir sangre.
Donde hay duda hay libertad.
A quien le pique el alicante, que llamen al cura que le cante.
La admiración alaba, el amor es mudo
Camaron que se duerme se lo lleva la corriente.
Cuando el toro desconoce el tintineo del cencerro de su rebaño se pierde.
Cree en Dios pero amarra los camellos.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Bien hayan mis bienes, si remedian mis males.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Aquel que ha hecho una puerta y un cerrojo, también ha hecho una llave.
Sacristán que vende cera y no tiene cerería, ¿de dónde la sacaría?
Que el agua es mejor que el vino, lo dice solo el pollino.