Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Las palabras se las lleva el viento, hasta que te las recuerdan por cientos.
Amor y muerte, nada más fuerte.
Acoge lo provechoso y no admitas lo dañoso.
Es fácil nadar cuando os aguantan la barbilla.
Al viejo recién casado, rechazarle por finado.
Lentejas, comida de viejas.
Quien sabe adular sabe calumniar.
Con carne nueva, vino viejo y pan caldeal, no se vive mal.
Cada uno trate de su oficio y deje el del vecino.
Valiente es el ladrón que lleva una lámpara en su mano.
Lo barato, sale caro.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Rebuzné una vez, y como burro quedé.
El labrador entre dos abogados, está como el pez entre dos gatos.
Amor de madre, ni la nieve lo hace enfriar.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
En viernes ni en martes, ni tu casa mudes, ni tu hija cases, ni tu viña podes, ni tu ropa tajes.
Hable el sabio y escuche el discreto.
Bien de mis males, mal de mis bienes.
El orgullo ciega por unos instantes, dejando recuerdos indelebles
Planta eucaliptos para ti, pinos para tus hijos y robles para tus nietos.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
A buen comer o mal comer, tres veces beber.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
A cordero extraño, no agasajes en tu rebaño.
Quien se enamora sin dinero y se sulfura sin poder es un infeliz
Cómo será la laguna, que el chancho la cruza al trote.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
Escoba nueva, barre bien.
¿Vas a seguir, Abigaíl?.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Casa de esquina, para mi vecina.
Sin Ceres y Baco es amor débil y flaco
Los pájaros del mismo plumaje se reúnen en bandada.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
A la larga, todo se arregla.
De cuando en cuando, al desgaire, echa una canilla al aire.
Olla remecida u olla bien cocida.
El tuerto es el rey en el mundo de los ciegos.
El corazón no sabe mentir
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
La auténtica ciencia enseña sobre todo a dudar y a ser ignorantes
A refajo verde, ribete encarnado.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Lo que sucede en la olla solo el cucharón lo sabe