Si tienes alubias, garbanzos o lentejas? ¿de qué te quejas?
El que ve el cielo en el agua ve los peces en los árboles.
La fortuna es una rueda: gira hacia adelante y hacia atrás.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
La luna y el amor, cuando no crecen, disminuyen.
Mira hacia el sol, pero no des la espalda a la tormenta.
Que no pertenezca a los demás quien puede ser solo suyo
Quién tiempo tuvo y tiempo perdió, con una albarda castíguele Dios.
Donde hay amor, hay dolor.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Comparte la carga y ésta será más ligera.
Mejor es el pan cuando el corazón está dichoso, que riquezas con pesadumbre.
¡En San Antonio, rayos y truenos!
Ya muy viejo Salomón, de un niño tomo lección.
Gato escaldo del agua fría huye.
Indio comido, puesto al camino.
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Con agua de malvavisco, se cura hasta el obispo.
El agua corre, la arena queda; el dinero va, la bolsa queda; el hombre muere, el nombre queda.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Si no vas a planchar, no arrugues.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
La alegría es el remedio universal de todo mal
Anda, mozo, anda, de Burgos a Aranda; que de Aranda a Extremadura, yo te llevaré en mi mula.
Calumnia, que algo queda.
En casa del jabonero, el que no cae resbala.
Donde está el rey, a cien leguas.
Tira en pleno Nilo al hombre afortunado, que volverá a salir con un pez en la boca.
Es de bien nacido ser agradecido
Reniego del necio que jode con la mujer del cuerdo.
Si un negocio te abruma por el principio, comiénzalo por el fin.
Pan que sobre, carne que baste y vino que falte.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Si orar es de hermanos, rectificar es de humanos.
Los muertos traen el buen o el mal tiempo
Está permitido, en tiempo de peligro, andar con el diablo hasta haber atravesaado el puente.
El que quiera coger miel, que cate por San Miguel; el que quiera coger cera, que cate por las Candelas.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
Basta un minuto para hacer un héroe, pero es necesaria toda una vida para conseguir un hombre de bien
Saber demasiado es envejecer prematuramente.
Antes falta la palabra en la plaza, que el estiércol en la haza.
Que mis enemigos sean fuertes y bravos, para que yo no sienta remordimiento al derrotarlos.
El diablo no sabe por diablo, sino por viejo.
Tabernero diligente, de quince arrobas hace veinte.
La curiosidad mató al gato.
De sabios es variar de opinión.
La vida es corta como la escalera de un gallinero y encima repleta de mierda.
Adulándote, necio y malo te hará tu amigo, censurándote, sabio y bueno te hará tu enemigo.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.