Al loco y al aire, darles calle.
Decir refranes es decir verdades.
Como chancho en misa.
El mundo está vuelto al revés
La intención hace la acción
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Nada se nos parece tanto como nuestras fantasías
Cuando Dios no quiere, los santos no pueden.
Muchas personas son como los relojes: indican una hora y tocan otra.
Del agua mansa líbreme Dios que de la brava me libro yo.
Al que va a la bodega, por vez se le cuenta, beba o no beba.
La fantasía es necesariamente inútil
El mal entra a brazadas y sale a pulgaradas.
Los tejados viejos necesitan muchas reparaciones
Sabio es aquel que piensa antes de actuar.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
Amor y sabiduría no habitan en el mismo castillo.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Lo que se hace de noche sale de día.
Por Navidad cada oveja a su corral.
No es bueno huir en zancos.
El saber no ocupa lugar.
Si Dios cierra una puerta, abre mil otras.
Quiero demasiado a Dios para tener miedo al diablo
Amigo reconciliado, doble enemigo
Ni primavera sin golondrina, ni alacena sin harina.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
Que no te den gato, por liebre.
Allí donde reina la fuerza el derecho huye
Quiéreme poco pero continúa
Di poco, pero lo poco que digas, dilo bien.
El que se viere solo y desfavorecido, aconséjese con los refranes antiguos.
De hora en hora, Dios mejora.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Injurias olvidadas, injurias remediadas,.
A la vejez y a la juventud, espera el ataúd.
Hierba mala nunca muere.
Casa vieja todo es goteras.
Echad los prejuicios por la puerta: volverán a entrar por la ventana.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Por el amor del caballero, besa la dama al caballero.
Ave que vuela, a la cazuela.
De buena harina, buena masa.
El clérigo y el fraile al que han de menester, llamadlo compadre.
Persevera y triunfarás.
Al rey muerto rey puesto.
Antes de contar, escribe, y antes de firmar, recibe.
Cosa buena es arrepentirse, pero mejor cosa aún es no exponerse a ello.