Después de la remolacha, ni vino ni muchacha.
La mujer buena es a la vez perlas, plata y oro ¿Dónde se encuentra ese tesoro?
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
A buena confesión, mala penitencia.
Lo de esta vida es prestado, que en un instante lo hemos de dejar como otros lo han dejado.
Hay que sonreír antes de ser felices, a menos que se quiera morir sin haber sonreído nunca
De sabios es cambiar de parecer.
Los muertos y las visitas a los tres días apestan.
Carta echada, no puede ser retirada.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Muchos saben el precio de algo, pero no su valor. Pues hay cosas que no tienen precio cuyo valor es incalculable.
El que da y quita, con el diablo se desquita.
Caer es más sencillo que levantarse.
Aquella que más se niega, más enciende el apetito.
Casa mía, casa mía, por pequeña que tú seas me parece una abadía.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
Quien se levanta tarde, estará corriendo todo el día.
Al bueno por amor y al malo por temor.
Consulta a tu mujer y haz lo contrario a lo que te aconseje.
Buena vida si refrenas tu ira.
Nieve en Febrero, hasta la siega el tempero.
Ante un acuerdo, cuídate de que una de las partes no quede con la espada y la otra con la vaina.
A palabras necias, bofetones.
Una idea de último momento es buena, pero la precaución es mejor.
Abad, judío y madona, jamás perdonan.
Más raro que perro verde
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Los tontos consiguen las mejores cartas
En la vivienda del pobre la casa siempre es enorme.
Si el vino es fragante, no importa que se venda al fondo de un largo callejón.
Es mejor compadecer que ser compadecidos
El frío conoce al desnudo y el mosco al arremangado.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
Caballo que vuela, no necesita espuela.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
Cuando habla uno solo, todos escuchan, pero si hablan todos a la vez ¿quién escucha? Proverbio abisinio.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Ruéganla que se pea, y cágase.
Encontrar demasiados defectos significa diluir una amistad
El trigo en la panera, y el vino en la bodega.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Más ven cuatro ojos que dos.
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Un mes antes y otro después de Navidad, es invierno de verdad.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
A palabras vanas, ruido de campanas.
Fruta de hoy, pan de ayer, carne de antier.
No dejes que el ayer consuma demasiado tiempo del hoy
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
A caballero nuevo, caballo viejo.