Si dices la verdad, ya tienes un pie en el estribo.
Santo que mea, maldito sea.
Los pensamientos no pagan peaje
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Nieves en la tierra, abundancia en la vega.
Solo la modestia señala los actos de un hombre noble.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Si tu mal tiene remedio, ¿por qué te afliges?. Y si tu mal no tiene remedio, ¿por qué te afliges?.
Desvestir un santo para vestir otro.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Aprende llorando y reirás ganando.
Aconseja al ignorante, te tomará por su enemigo.
Vecina de portal, gallina de corral.
Dádiva de lo mal ganado, no la recibe Dios con agrado.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Por San Martín, siembra el ruin, y la vieja que lo decía ya sembrado lo tenía.
Quien te aconseja comparte tu deuda
La edad madura es aquella en la que todavía se es joven, pero con mucho más esfuerzo.
No todo el que trae levita es persona principal
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Haz el bien y olvídalo.
Cuando bebas agua, recuerda la fuente.
Marido, comprad vino; que no lino.
Joven es quien está sano aunque tenga ochenta años, y viejo doliente, aunque tenga veinte.
Quien anda en malos pasos, en uno quedará atascado.
Una flecha sola, puede ser rota fácilmente, pero, muchas flechas son indestructibles
Todo flujo debe tener su reflujo.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
Palabra dada, palabra sagrada.
Otoño entrante, uvas abundantes.
Antes de entrar en un lugar, fíjate por dónde se puede salir.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.
Sirve a señor noble, aunque sea pobre.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Aramos, dijo la mosca al buey.
El que va a hacer mal, ya va herido, dice el refrán.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Quien no se arriesga no cruza el río
Con buenos modos se consigue todo
A falta de hechiceros lo quieren ser los gallegos.
El pensamiento postrero es más sabio que el primero.
Luego que has soltado una palabra, ésta te domina; pero mientras no la has soltado eres un domador.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
La tercera es la vencida"
Como la moza del abad, que no cuece y tiene pan.
Redondear la arepa.
Si un hombre te dice que pareces un camello, no le hagas caso; si te lo dicen dos, mírate un espejo.