Perro que ladra no muerde.
Las felicidades que gustan no duran demasiado
Buena vida, arrugas tiene.
Agua de llena, noche de angulas.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
El que calla, otorga.
Paga en tres veces, tarde, mal y nunca.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
Al avaro, es tristeza hablarle de largueza.
Si un desgraciado sube a una montaña, las piedras le caen encima, incluso de abajo hacia arriba
Yerro es ir de caza sin perro.
Ocio, ni para descansar.
Lo que no acaece en un año, acaece en un rato.
Con dinero en el bolsillo se es inteligente, atractivo, y además se canta bien.
Exagerar y mentir, por un mismo camino suelen ir.
Buena olla y mal testamento.
El consejo a posteriori es como la lluvia tras la cosecha
El aprendizaje es un tesoro que seguirá a su dueño a todas partes.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Donde no hay pan, se va hasta el can.
No porque ande pa delante, deja de ser ignorante.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Aun el león se defiende de las moscas.
El hilo siempre se corta por lo más delgado.
Tira el buey, tira la vaca; más puede el buey que la vaca.
No te desesperes mientras puedas enamorarte
En pedregal no siembres cereal.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
La Luna no es pan de horno
Cuando el gran señor pasa, el campesino sabio hace una gran reverencia y silenciosamente se echa un pedo.
Busca arrepentimiento, el que busca casamiento.
Si haces planes para un año, planta arroz. Si haces planes para diez años, planta árboles. Si haces planes proyectando una vida entera, educa a las personas.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
De casas y de potros que lo hagan otros.
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
Si en Mayo oyes tronar, echa la llave al pajar.
Vuelta al cuidado, que canta el gallo.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Buena cara dice buen alma.
Un hombre puede seguir vivo después de haber perdido la vida, pero no después de haber perdido su honor.
Cuenta treinta y tres antes de decir, y noventa y nueve antes de escribir.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Suegra, ni de caramelo.
La respuesta mansa, la ira quebranta.
En gran casa, gran gasto se amasa.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
A la moza mala, la campana la llama, que a la buena, en casa la halla.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.