¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Buenas palabras me dice, y a la espalda me maldice.
Quien mucho abarca, poco aprieta.
El corazón en paz ve una fiesta en todas las aldeas.
Tiempo pasado traído a la memoria, da más pena que gloria.
Lo imposible, en vano se pide.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
Hay quienes pasan por el bosque y no ven leña para el fuego.
Anhela algo por suficiente tiempo,y ya no lo querrás.
No sirve ni para llevarle la puerca al barraco.
Actúa bien y tendrás a tu alrededor a los envidiosos; hazlo mejor y confundirás a los envidiosos
A caballero nuevo, caballo viejo.
Alábate, polla, que has puesto un huevo, y ese, huero.
La lima, lima a la lima.
Lo cortes, no quita lo valiente.
Si bien hicieres, sea mientras vivieres.
De lo bonito a lo bueno, hay trecho.
Si has de andar en harapos, al menos que sean harapos limpios.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Barba a barba, vergüenza se cata.
Si a los cuarenta no eres rico, arre borrico.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Ni al jugador que jugar, ni al gastador que gastar, ni al avaro que guardar.
La hacienda bien ganada con afán se guarda.
No empieces a dar rodeos, di la verdad.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Hacer de un camino, dos mandados.
Con mucho porfiar, se pierde la verdad.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
Un perro no entra en una casa donde hay hambre.
Donde comen cuatro comen cinco.
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Temporal de noche, mucho ruido y pocas nueces
Después de puta y hechicera, se torno candelera.
En dinero o en querer, mejor que mañana ayer.
No comer por no cagar es doble ahorrar.
Ni asno rebuznador, ni hombre porfiador.
Agua podrida, colada y hervida.
De cerro a cerro una cañada, y de cero a cero no va nada.
Reniego de caballo que se enfrena por el rabo.
El que va a la romería, se arrepiente todo el día.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
¡Ay de la casa donde no se hila!.
Despacito y buena letra, el hacer las cosas bien importa más que el hacerlas.
El hombre a los treinta, o vive o revienta.
A los ojos que aman no les avergüenza mirar
Lengua de vieja cuentera, corta más que una barbera.
Administrador que administra y enfermo que enjuaga, algo traga.