Estudiando lo pasado, se aprende lo nuevo.
Más vale remiendo feo que agujero hermoso.
No hay manjar que no empalague, ni vicio que no enfade.
Cuando la desventura llama a la puerta se descubre que los amigos se han dormido
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Haz como la campana, que tañe y calla.
Siempre es bueno tener palenque donde rascarse.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Cuando el trago hace cosquillas, afloja lengua y rodillas.
Quien dice adiós, sin marcharse, ganas tiene de quedarse.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
No alabes ni desalabes hasta siete Navidades.
Vino de una oreja, prendado me deja; vino de dos, maldígalo Dios.
Bien está lo que bien acaba.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Vive con ilusión mientras estés vivo, el ágil siempre sale adelante. Vi las llamas de una mansión, pero en la puerta yacía un muerto.
No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Huéspedes de repente, ni me lo mientes.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Disfruta cada momento porque la vida es corta.
A buen hambre, no hay pan duro.
De señora a señora, empanadas y no ollas.
Seas alto o bajo, no engañarás al trabajo.
A la mula vieja, alivialé la reja.
Beber en Jerez cerveza, no cabe mayor simpleza.
Nadie pone más en evidencia su torpeza y mala crianza, que el que empieza a hablar antes de que su interlocutor haya concluido.
Los pequeños ladrones, desde la cárcel, ven pasar a los grandes ladrones en carroza.
Gozar al pedir, al pagar sufrir.
Hacerse el sueco.
Del viejo, el consejo; de la vieja, la conseja.
A largos días, largos trabajos.
La ofensa se olvida en una noche, el beneficio en un día
El cebo es el que engaña, no la caña.
No es lo mismo ser cabo, que se acabo (Frase de los "abuelos" al finalizar la mili).
Te lo digo a ti, mi nuera; entiendelo ti mi suegra.
En casa del pobre, todos riñen y todos tienen razón.
¿Quién decide cuando los médicos no se ponen de acuerdo?
A tres azadonadas, sacar agua.
Donde las dan las toman y callar es bueno.
Poca hiel corrompe mucha miel.
La justicia tiene un largo brazo.
Estando sabroso el frito, el plato no importa un pito.
él que no aprecia uno, no puede conseguir mil.
Avanza, avanza; que la juventud no se cansa!
Antes de meter, prometer.
En el libro de la vida, lo aprendido no se olvida.
Más honor que honores.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.