Más honor que honores.
Celemin por celemin, échale trigo al rocín.
Entrañas y arquetas, a los amigos abiertas.
Querer y no poder es más antiguo que el peer.
Perros raspan, pero la caravana passa.
En casa de viejo: no faltará un buen consejo.
Bofetón amagado, nunca bien dado.
Aprovechar bien la lumbre, es buena costumbre.
La oración breve sube al cielo.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Lo que es igual, no es trampa.
?Sin tigres en el monte, el mono es rey.
Hacienda en dos aldeas, pan en dos talegas.
Mejor que decir es hacer y mejor que prometer es realizar.
No se me olvidará mientras me acuerde.
Hacer como el carpintero: medir dos veces, para cortar una vez.
A ruin, ruin y medio.
Más vale callar y parecer tonto, que abrir la boca y despejar dudas.
Mire usted qué dicha, perder el asno y hallar la cincha.
Sacar las cosas de quicio, no se hace sin perjuicio.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Se necesitan dos para empezar una pelea.
A las personas recién se las valora cuando se las pierde.
Quien tiene dos y gasta tres, ladrón es.
La ilusión del cazador, a una mentira otra mayor.
A la Virgen, salves; a los Cristos, credos; pero a los cuartos quedos.
Hasta ajustar, regatear.
Como canta el abad, así responde el sacristán.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Dios castiga sin dar voces.
El gorrino y la mujer, acertar y no escoger.
De la carta al timón, al revés la corrección.
A perro macho lo capan una sola vez
A veces podemos hacer mal por una buena razón.
La dicción muy elocuente, poco persuade a la gente.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Recordar algo malo, es como llevar una carga para la mente.
El que da porque le den, engañado debe ser.
Es más fácil plantar que recoger, pero solo se recoge aquello que se ha plantado.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
Sumisiones anticipadas, pretensión parecen.
A los ignorantes los aventajan los que leen libros. A Éstos, los que retienen lo leído. A Éstos, los que comprenden lo leído. A Éstos, los que ponen manos a la obra.
Una alegría compartida se transforma en doble alegría; una pena compartida, en media pena.
Dilatar la cura y pedir para la untura.
La mujer sabía edifica su casa; más la necia con sus manos la derriba.
Beber, para comer; y aún eso, sin exceso.
De las aves, la perdiz, y de las mujeres Beatriz.
Otro gallo le cantara.
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
La vida es un trabajo que hay que hacer de pie