Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.
Quien tiene boca se equivoca pero el que tiene seso, no dice eso.
No todo el que trae levita es persona principal
Donde quiera que fueres, haz lo que vieres.
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
Vecinas porque les digo las mentiras.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Despacio al pensar y pronto al ejecutar.
pajero como tenedor de oveja.
El que come y deja, dos veces pone la mesa.
Uno trabajando y cuatro mirando, el caminos está arreglado.
Con buenos modos se consigue todo
A hurón cansado, madriguera nueva.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Cuatro cosas tenemos en mayor cantidad de lo que creemos: enemigos, deudas, años y pecados.
Cantar bien o no cantar en el campo es diferente, pero aquí donde esta la gente, cantar bien o no cantar.
El que en mentira es cogido, cuando dice la verdad no es creído.
Sin segundo, no hay primero.
Juego que tiene revancha, no hay que tenerle miedo.
Un huésped constante nunca es bienvenido.
No hay pero que valga.
El pobre puede morir; lo que no puede es estar enfermo.
Perdonar no es olvidar, y en el perdón sin olvido sobran palabras y falta corazón.
Hablar bien y hacer bien terminan con la misma letra; hablar bien es bueno, pero hacer bien es mejor.
Mejor es deuda vieja que pecado nuevo.
El que la hace riendo, la paga llorando.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Variante: A buen hambre, no hay mal pan.
El que al sentarse dice "¡ay!" y al levantarse dice "¡upa!", no es ese el yerno que mi madre busca.
Para quien no sabe a dónde quiere ir, todos los caminos sirven.
Para disfrutar hay que empezar por olvidar
Donde hablen, habla; donde ladren, ladra.
Mujer que se queja, marido que peca
Quitar la leña debajo de la caldera.
Las dichas no vienen a pares; una desgracia no llega sola.
A fraile no hagas cama; de tu mujer no hagas ama.
Quien no entiende una mirada, no entiende una larga explicación.
No digáis mal del año hasta que sea pasado.
Buen lector, mal escribano.
Habla poco, anda grave y parecerá que sabes.
Hasta el más delgado pelo, hace una sombra en el suelo.
Recorre a menudo la senda que lleva al huerto de tu amigo, no sea que la maleza te impida ver el camino.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
El amor es ciego y el matrimonio devuelve la vista.
Aprende bien a callar, para que sepas hablar bien.
Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
De morir hay mil modos; de nacer uno solo.
El buen carpintero mide dos veces, corta una.