Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
La leche cocida, tres veces subida.
Cuando el andaluz canta, una pena tiene en la garganta.
A quien ganando no guarda, media albarca; y a quien ni ganar espera, abarca entera.
No digas de este agua no beberé ni este cura no es mi padre.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
A veces el amor perfecto llega con el primer nieto.
El soldado que ha huido cincuenta pasos se ríe del que lo ha hecho cien pasos.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
La primavera la sangre altera.
Quien vive sin disciplina, muere sin honor.
¿Fiado has?. ¡Tú pagarás!.
Es engaño triste y vano, consolarse con la mano.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
O dentro o fuera es mejor que ni dentro ni fuera.
Cuando el gato no está, los ratones hacen fiesta.
Donde todos salen llorando, no puedo yo ir cantando.
A fuer de Portugal: dos animales sobre un animal.
Gente parada, malos pensamientos.
Tiene más carne un huevo frito.
Ni mesa sin vino, ni sermón sin agustino.
Jóvenes a la obra, viejos a la tumba! Manuel
La desgracia también visita a los ricos, pero a los pobres lo hace dos veces.
El amor es como los pasteles, que recalentados no sirven.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
Solo el ruiseñor es capaz de comprender a la rosa.
Es propio de los pensamientos profundos el parecer simples, tanto que uno cree haberlos pensado él mismo
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Casa en canto, y viña en pago.
Juramento, juro y miento.
Cuentas claras conservan amistades.
Aprendo mientras vivo.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
...es de los que tiran la piedra y esconden la mano.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Tu colmenar no catar, hasta no vendimiar.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
A bien dar o mal dar, por no pedir no ha de quedar.
El que dice lo que no debe, oye lo que no quiere.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Amigo y casa vieja, para otro los deja.
Intelecto apretado discurre que rabia.
Para aprender, nunca es tarde.
La lengua unta y el diente pincha
Las tormentas y las guerras no duran siempre.
Burlas suaves traen burlas graves.
Mejor una palabra que serene a quien la escucha que mil versos absurdos.