Del ahogado, el sombrero.
El yerro encelado, medio perdonado.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
Abad de zarzuela, comisteis la olla, pedís la cazuela.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
De ninguno has de decir lo que de ti no quieras decir.
Nadie yerra por callar y hablando mucho, mucho se suele errar.
A cada santo le llega su día.
Maestre por maestre, seálo éste.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Al desdén con el desdén.
Abril Abrilete, cuando la viña mete.
Como pecas, pagas.
Eso es regar fuera del tiesto.
Ir de trapillo.
Claridad, y no en el caldo.
La práctica vale más que la gramática.
Confesión obligada, no vale nada.
Por San Martín, trompos al camino.
Ir romera y volver ramera, no es mala carrera.
Ofrecer mucho, especie es de negar.
Más vale tener tortícolis por mirar muy alto, que volverse jorobado por mirar muy bajo.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Se pasa tantas veces cerca del cementerio que al final se cae dentro
Hablar a calzón "quitao".
Una persona que se cambia de ropa siempre se oculta mientras se está cambiando.
Confesión hecha, penitencia espera.
La desconfianza y el amor no comen en el mismo plato
Más vale que sobre que no que falte.
Abajo está lo bueno, dice la colmena al colmenero.
Con palabras y más palabras no se llena la media fanega.
El pensamiento anda siempre de viaje, ni peaje, barcaje ni hospedaje.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Calabazas coloridas, en otoño recogidas.
Zapatero solíades ser; volveos a vuestro menester.
El dinero del pobre, dos veces se gasta. El duro del casado vale dos cincuenta.
¿Qué, es que no se lo comieron anoche?
Dos pueden mentir hasta que un tercero cuelgue.
Quien habla en voz alta, piensa poco.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
El que no tiene quehacer desbarata su casa y la vuelve a hacer.
La mujer buena, leal y con decoro, es un tesoro.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Como lo de aquí para allá es subida, lo de alla para acá es bajada.
Leer y no entender es como cazar y no coger.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Más peligroso que chocolate crudo.
Despacito y con amor, se hacen las cosas mejor.
Aunque no lo veamos, el sol siempre está.