Decir suele ser señal de no hacer, como ladrar lo es de no morder.
Un viejo amigo es una eterna novedad
El remedio más noble contra las injurias es el olvido.
Lo que ocurre una sola vez, probablemente no ocurra nunca más, pero lo que ocurre dos veces, probablemente ocurra una tercera vez.
La fantasía consiste en perseguir un caballo sin moverse del sitio
Una vez terminado el juego el rey y el peón vuelven a la misma caja.
Caer está permitido. ¡Levantarse es obligatorio!.
Lengua del mal amigo más corta que cuchillo.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Las palabras no cuestan plata.
No muerdas la mano que te da de comer.
Entre reventar o peer, ¿qué duda puede haber?.
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Creerse el papá de los helados.
Ahorrar no es solo guardar sino saber gastar.
Genio y figura hasta la sepultura.
No hay mejor condimento que el hambre.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Si te sobra el tiempo de joven, de viejo se te esconde.
Nadie arrebañando engorda.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Cada uno en su casa, al rey hace cabrón.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Un millon de moscas no pueden equivocarse: coma mierda (frase anarquista).
Como sé que te gusta el arroz con leche por debajo de la puerta te echo un ladrillo.
Nadie aprende por cabeza ajena.
Árboles y amores, mientras tengan raíces tendrán frutos y flores.
Partí una, partí dos, partí tres..., salieron vanas. Las palabras de los hombres son como las avellanas.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
El que tiene boca se equivoca y quien tiene nariz lo vuelve a repetir.
Ni Abril sin flores, ni juventud sin amores.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Jugando, jugando, se dicen agrias verdades de cuando en cuando.
Quién no tiene de Inga tiene de Mandinga!
Alabanza propia, mentira clara.
Las injurias o bien vengadas o bien aguantadas.
Amor, viento y ventura, poco dura.
Oír como quien oye llover.
Hijos criados, duelos doblados; y casados, redoblados.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
Goza de la alegría que evita que los amigos se avergüencen el uno del otro la mañana siguiente
Las palabras amables enfrían mejor que el agua.
Sirve de poco hacer mucho, pero no lo que se debe.
Existe también una felicidad que atemoriza al corazón
Es mejor que digan: “Por aquí corrió”, que no “Aquí quedó.”.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
El otoño verdadero, por San Miguel el primer aguacero.