Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
Suegra, nuera y yerno, la antesala del infierno.
En el verdadero amor es el alma la que abraza al cuerpo
La contemplación del vicio es vicio.
Mas vale tierra en cuerpo que cuerpo en tierra.
Agua de Duero, caldo de pollos.
Rocíos de Agosto, miel y mosto.
Usted no puede enseñar el camino al gorila viejo.
Imaginación hace cuerpo de lo que es visión.
Mira quien eres y no por quien te tienes.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
Amigos y libros: pocos y buenos.
A gran hambre no hay pan malo, ni duro ni bazo.
Más vale bueno que mucho.
En cojera de perro y en lágrimas de mujer, no has de creer.
Ahorrar y más ahorra, que contigo vive quien lo ha de gastar.
Al que nace para martillo, del cielo le caen los clavos.
Gaviotas en el huerto, temporal en el puerto.
Donde hay buen vino y la tabernera es guapa, allí se me caiga la capa.
Burro harón, hacia el pesebre es trotón.
Bien de escudos y blasones, pero mal de pantalones.
Quien no miente no viene de buena gente.
Un hombre es un hombre aunque sea un comino.
No menosprecies, hijo mío, el castigo de Jehová, Ni te fatigues de su corrección; Porque Jehová al que ama castiga, Como el padre al hijo a quien quiere. Proverbios 3:11-12
Casarás y amansarás.
Sin padrino no hay bautizo.
Vino sacado hay que gastarlo.
Si deseas amor verdadero, aprende a amarte.
Fraile junto a doncella, ojo con él y ojos con ella.
Si te señalo la luna, no te quedes mirando mi dedo.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Cuando las dos partes arguyen muchas razones, el prudente cede primero.
La crianza aleja la labranza.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
¡Sálvese el que pueda que la barca esta haciendo agua!
Negocian los hombres sabios, disimulando injurias y sufriendo agravios.
Si las orejas sacude la burra, agua segura.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Los justos pagan por pecadores.
Zurdos y calvos y rubios no habían de estar en el mundo.
Tres cosas matan al hombre: soles, cenas y penas.
Empréñate del aire, compañero, y parirás viento.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
La bebida despinta al barniz y descubre al hombre.
La felicidad es una cosa monstruosa y los que la buscan son castigados
¿Por qué un guía para quien ya ve el templo?
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
Dios nos dé lo necesario, que ser rico es un calvario.
Ninguno do otros es señor si no lo es del corazón.
Se muere de vergüenza, no de miedo.