Haz bien y échalo al mar; si los peces lo ignoran, Dios lo sabrá.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
Al viejo se le cae el diente pero no la simiente.
El que juega con el tabernero o está loco o le sobra el dinero.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
Fíngete en gran peligro y sabrás si tienes amigos.
Envidia, ni tenerla ni temerla.
Más vale sudar que estornudar.
Cada pardal a su espigal.
En Abril y Mayo, haz harina para todo el año.
A cada necio agrada su porrada.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Variante: Caga más un buey que cien golondrinas.
Ni tan corto que no alcance, ni tan largo que se pase.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
El solo decir te quiero, no logra amor duradero.
El encanto de las cosas es que siendo tan hermosas no conocen que lo son.
Llegar y pegar es mucho acertar.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
De Navidad a San Juan, seis meses van.
Para todo perdido, algo agarrado.
El amigo ausente, como si fuese presente. Has de estimarlo y tenerlo en memoria.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
Quien pisa con suavidad va lejos.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Comprar de ahorcado y vender a desposado.
Para ser buen viejo hay que haber sido buen joven.
Muchos pocos hacen un mucho; muchos granos de arena forman una pagoda.
Vino y mujer, te dan la vuelta y te ponen al revés.
Si los tontos volaran, quince años nublado.
El que en casarse acierta, en nada yerra.
El que nada no se ahoga.
No hay día tan lueñe que presto no este presente.
Uno puede llevar al caballo al agua, pero no lo puede hacer beber.
Agua, candela y la palabra de Dios, ningún hombre de bien las negó.
Quien fracasa con frecuencia, va ganando en experiencia.
No sea una mujer tan bella como para matar ni tan fea como para asustar
Perro, caballo y mujer, tener bueno o no tener.
Mayo frío, año de mucho frío.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
El mundo es de la gente activa
Al buen callar, llaman Santo.
Más vale el humo de mi casa que el fuego de la ajena.
Te casaste, te entera.
La herida causada por una lanza puede curar, pero la causada por la lengua es incurable.
El que trabajando se hizo rico, vivió pobre y murió rico.
Qué bien se trilla fuera de la parva.