La magnificencia prestada, es miseria.
Niño feito, pega morta. Nido hecho, urraca muerta.
Por prestar, el enemigo muchas veces es amigo y el amigo enemigo.
Hacer un hoyo para tapar otro, es obra de loco.
Dos capitanes hunden la nave.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Afeminados espíritus engendra la avaricia.
No confundas, jinete, el galopar del caballo con los latidos de tu propio corazón.
Años nones son los peores.
Els lladres grans enforquen als petits.
A toda ley, ama a Dios y sirve a tu rey.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
De mala sangre, malas morcillas.
Al que a buen árbol se arrima, buena sombra le cae encima.
La ocasión cuando es propicia, tonto es quien la desperdicia.
Quien conversa con un rostro amable, llena de alegrías los corazones de los demás.
A dinero en calderilla, poca y mala musiquilla.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Con gente de mala casta ni amistad ni confianza.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Una buena acción es la mejor oración.
Es amigo, o enemigo, o mal criado, quien sube sin llamar desde abajo.
Quien dineros tiene hace lo que quiere.
Unos tanto y otros tan poco.
Lo que sale por la boca daña más que lo que entra por ella.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Ruin que convida, deja a todos sin comida.
Animales ingratos: las mujeres y los gatos.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Bromas y aceitunas, pocas o ninguna.
De la mar, el salmón; de la tierra, el jamón.
Comprar al pobre, vender al rico.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Leña verde no ahuma, pero ennegrece.
Son necesarios los amigos hasta en casa del diablo
Por más que oigas consejos no te haras más rápido viejo.
Adán comió la manzana y aún nos duelen los dientes.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Habiendo días enteros, no hay porqué coger medios.
Ni invierno viñatero, ni en otoño sembrador.
Labrador lunero, no llena el granero.
Cuando el pájaro la pica, es cuando la fruta está rica.
No enciendas un fuego falso frente a un dios verdadero
Entre casados y hermanos no hay que meter las manos.
El que no te ama, burlando te difama.