La falta de respuesta es en sí misma una respuesta.
Lo que más se quiere, presto se pierde.
Compra de quien heredó, y nunca al que lo sudó.
Las palabras no dan fuerza a las piernas.
Rogar a Dios por los santos, más no.
Si un rico se cae, es un accidente; pero cuando se cae un pobre, se dice que está borracho.
Hay que poner las cartas sobre la mesa.
Quien hace por común, hace por ningún.
Heredad por heredad, una hija en la vieja edad.
Cuando el sabio llerra, el necio se alegra.
Bien vestido, bien recibido.
Por San Martín deja el cerdo de gruñir.
Donde entra la cabeza, entra la cola
Bollo de monja, costal de trigo.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
El honor es como un largo camino sin retorno, como un perfume de olor inaccesible.
Oigamos, pero no creamos hasta que lo veamos.
Despacito y buena letra.
El perro le manda al gato, y el gato a su cola.
Amigos y relojes de sol, sin nubes sí, con nubes no.
Tesoro y pecado nunca están bien enterrados.
Variante: Al pot petit la bona confitura.
Bien o mal, junta caudal.
Quien mea claro y pee fuerte, enseña los huevos a la muerte.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
Lo mucho se gasta, y lo poco basta.
En la felicidad razón, en la infelicidad paciencia
El motín no se debela, metiéndole más candela.
Ninguno se alabe de hacer lo que no sabe.
El corazón tiene forma de urna. Es un recipiente sagrado lleno de secretos
El que es exagerado, siempre queda mal parado.
No por mucho cargar sobre los hombros a los amigos te vuelves jorobado
A cada renacuajo dio Dios su cuajo.
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
A quién le dan pan, que llore.
Ojos que bien se quieren, desde lejos se saludan.
Deseando bienes y aguantando males, pasan la vida los mortales.
Internarse en una montaña infestada de tigres, a sabiendas de que los hay.
Juego de manos, rompedero de ano.
El amor de un yerno y el sol de invierno tienen el mismo calor.
Dale limosna mujer, que no hay en la vida cosa más mala, que la pena de ser ciego en Granada.
Cague la espina quien se comió la sardina.
Borregos al anochecer, charcos al amanecer.
Ave de pico, no hace al amo rico.
El conocimiento llega a través de la práctica.
La carta, corta, clara y bien notada.
Donde la puerta te abren, honra te hacen.
Mucho apretar, listo aflojar.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Quien sabe esperar, sabe lograr.