Bragueta abierta pájaro muerto.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Un hombre debería hacernos la vida y la naturaleza más agradables; si no no hacía falta que naciese
Las flores bonitas no dan buenos frutos.
De fuera vendrá quien de casa me echará.
Amor sin plata, no dura.
Cada cual cuenta de la feria como le va en ella.
El pequeño can levanta la liebre y el grande la prende.
Mal haya la espina que de suyo no aguija.
La tierra que me sé, por madre la he.
El pan con hartura y el vino con mesura.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Dar limosna con tambor, no agradece Nuestro Señor.
El que ríe el último, ríe mejor.
Más claro, agua.
El centavo mal habido corrompe al peso honrado.
Mal que me quieren mis comadres porque les digo las verdades; bien que me quieren mis.
Después de muerto Juan, saca el orinal.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
El que a los suyos menosprecia, a sí mismo se desprecia.
Fiar de Dios el alma, más no la capa.
Novia llorosa, sonriente esposa, novia sonriente, llorosa esposa.
Habiendo don, tiene que haber din.
Más vale que digan: aquí corrió y no aquí murió.
Ocasión y tentación, madre e hija son.
Nadie entre en el bien sino mirando cómo ha de salir de él.
Empezar mal y terminar bien, pocos ojos lo ven.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
Cambio de costumes, gran pesadumbre.
Dijo el escarabajo a sus hijos: venid acá mis flores.
A hombre de dos caras, rayo que lo parta.
A lo que has de negarte, niégate cuanto antes.
El viento de la adversidad no sopla jamás sobre el reino de la sabiduría.
Para echar un trago cualquiera bota es buena.
La zorra suele predicarle a las gallinas: hermanas mías.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
Año de hierba, año de mierda.
Ir en el coche de San Fernando: unos raticos a pie y otros andando.
No siempre el mejor camino es el más corto.
El buen hombre vale más que las grandes riquezas.
Indios y burros, todos son unos.
Alzando en adviento, se alza y se abona a un tiempo.
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
Día que pasa, día que no, día perdido.
Obra acabada, a dios agrada.
Dios ayuda al marinero en la tempestad, pero el marinero debe estar al timón.
Caceta y pesqueta, mala chaqueta.
Buen Dios, guárdame de los malos amigos y yo me guardaré de los enemigos
El que de mozo no corre su caballo, lo corre de casado.
El pez fresco, frito y frío, y tras él, vino.