La boca de un hombre mayor está sin dientes, pero nunca sin palabras de sabiduría.
Por San Simón y San Judas, la habas son orejudas.
A cuenta de los gitanos hurtan muchos castellanos.
Buscar mendrugo en perrera, vana quimera.
¡Cómo sufre mi pecho que late!
Según se prepara la cama, así se duerme.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Está en todo menos en misa.
Que chulo tu chucho colocho
¡Andá a cobrarle a Magoya!
Para comer tortilla, hay que romper huevos.
A brutos da el juego.
Rencillas entre amantes, mayor amor que antes.
Jamás rico será el que lo de otro en lo suyo no meterá.
No falte cebo al palomar, que las palomas ellas se vendrán.
Buena crianza no pierde punto.
Más corre un caballo viejo que un burro nuevo.
Cabeza con seso pa'los preguntones que comen d'eso.
La polla que se acurruca, el gallo se la manduca.
Más vale tener que dar, que tener que mendigar.
Dichoso quien escarmienta en cabeza ajena.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Maestro, El se puede comer la regla.
Desgraciado se vea quien a los suyos desprecia.
Mejor es no comenzar, lo que no se puede acabar.
Del mal que uno huye, de ese muere.
Cuando el cura se va a peces, donde irán los feligreses.
Criticar es más fácil que imitar.
Dios da las nueces, pero no las parte.
Moza, sabe estotro: que de la perdiz el pecho y del conejo el lomo.
Yo no soy mi cuerpo; soy más. Yo no soy mi habla, mis órganos, el oído, el olfato; eso no soy yo. La mente que piensa, tampoco soy yo. Si nada de eso soy, entonces , ¿quién soy?. La conciencia que permanece, eso soy.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Conejo, perdiz o pato, venga al plato.
Zurcir bien es más que tejer.
Si alabas mucho tu caballo, tendrás que prestarlo.
El necio hace al fin lo que el discreto al principio.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Cual el tiempo, tal el tiento.
Al pan duro, duro con ello. Y al pan caliente, con aceite.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
No se puede sopear con gorda, ni hacer taco con tostada.
A lo que se quiere bien, se castiga.
Ni fea que enfade, ni hermosa que se codicie.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
La mujer, el huerto y el molino, requieren uso continuo.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
No te fíes de las nieblas, ni de las promesas de suegra.