En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Le dieron gato por liebre.
A cántaro roto, otro al puesto.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Cuando pobre, franco; cuando rico, avaro.
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
El sol quema la espalda; el hambre el vientre.
A falta de gallina, bueno es caldo de habas.
Lo que es ajeno, siempre clama por su dueño.
Dime con quién andas y te diré quién eres.
La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Al hombre mujeriego, mil perdones; al machiego, mil blasones.
Hacer el primo.
La gota de sangre mala, dura hasta la séptima generación
Cojo, y no de espina, no hay ruindad que no imagina.
Quien miente, pronto se arrepiente.
Lo pendejo y las reumas con lo vieja se acentúan.
Si el hombre se lanza a buscar el éxito en la ejecución de un momento, lo anula.
Por San Mateo, la vendimia arreo.
Ir y no volver, es como querer y no poder.
El amor enseña incluso a un cura a bailar
Con locos, niños y putas, no negocies ni discutas.
Unas veces, joden las ranas a los peces y otras es al revés jode el pez.
Puesto que el asno no come bien la paja, poca cebada.
Anda despacio si quieres llegar lejos.
No hay otra felicidad que la paz interior.
Al viejo y al olivar, lo que se les pueda sacar.
Vamos a ver dijo el ciego.
Eso es regar fuera del tiesto.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Los perros pequeños son lo que más ruido hacen.
El que se va sin que le echen, vuelve sin que le llamen.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Las huellas de las personas que caminaron juntas nunca se borran.
La familia está como el bosque, si usted está fuera de él solo ve su densidad, si usted está dentro ve que cada árbol tiene su propia posición.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
La cana engaña, el diente miente pero arrastrar los pies eso si que es vejez.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
Un sabio y un tonto saben más que un sabio solo.
Perro que ladra no muerde.
Hablar a tiempo requiere tiento.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.
Dos cojos nunca se miran con buenos ojos; y dos bizcos, con más motivo.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Variante: El perro y el niño, donde le ponen cariño.
La edad no juega ningún papel, a no ser que se sea un queso.
Casa y potro, que lo haga otro.
Castiga a los que te envidian haciéndoles el bien.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
Candelaria: ¡Permanece dentro, el Invierno está afuera!