El que no da un oficio a su hijo, le enseña a ser ladrón.
Padre, hijo y abuela, tres cucharas y una cazuela.
Nada abriga mejor que el calor de una sonrisa.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
A la larga, lo más dulce amarga.
Cuanta más prisa tienes más tropiezas.
Nunca permitas que tus pies vayan por delante de tus zapatos.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
Cántaro roto para tiesto vale.
Un mar calmo no hace buenos marineros.
Hay que ser puerco pero no trompudo.
Putas viejas, al mercado, que ya el pie se ha despertado.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Amores reñidos, los más queridos.
Hasta los animales cuidan sus crías.
Yunta buena o yunta mala, el buer arador, bien ara.
Piden de comer, piden de beber, afilan el diente, enjugan el vientre y ponen las mejillas coloradas: éstas son las cinco virtudes de las tostadas.
De Todos los Santos a Navidad, o bien llover o bien helar.
Guárdate de aquel demasiado inclinado a hacer favores y ofrecer su amistad, ya que algún día te exigirá su retribución.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
A buen hambre, no hace falta condimento.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
Hacerse el tigre, para que no se lo coman los gatos.
Cuando sea monja te regalaré un higo, dijo un amigo a otro amigo.
Por el alabado dejé el conocido y vime arrepentido.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
El que come y canta algún sentido le falta.
Bien reza, pero mal ofrece.
Fiar es de hombre bobo, pues es pagar lo que come otro.
Jugar a dos barajas.
Sabio es quien poco habla y mucho calla.
Al fraile mesurado, mírale de lejos y háblale de lado.
Carnero castellano, vaca gallega, arroz valenciano.
Traducción: En el mes de los muertos -noviembre-, mata tus cerdos.
Se puede aprender mucho de una boca cerrada.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Hacerse la boca agua.
Alabaos, coles, que hay nabos en la olla.
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
Lo que fuere sonará.
A Seguro se lo llevaron preso
Dificulto que el chancho chifle.
Casado que vuelve a casa manivacío, ese es baldío; casado que vuelve a casa manilleno es bueno.
Al que se casa una vez, dan corona de paciencia; y al que dos, capirote de demencia.
Puede que un hombre sea malo y buenos sus modales.
Ya que uno dé campanada, que suene y que sea sonada.
Dinero ahorrado, dos veces ganado.
A gato viejo, rata tierna.
Hombre de dos caras, arredro vaya.