Cada cosa en su sitio y un sitio para cada cosa.
La oración de Zumaque: para trbajar no te mates.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
Lengua malvada corta más que espada.
El carro no avanza si no se engrasan las ruedas
A "idos de mi casa" y "qué queréis con mi mujer" no hay que responder.
Del que tiene dineros suenan bien hasta los pedos.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Santo que mea, maldito sea.
Unos nacen con estrellas y otros estrellados.
A perro macho lo capan una sola vez
La falta de progreso significa retroceso.
Mejor es un hombre cuya charla permanece en su vientre, que el que la prefiere de manera injuriosa.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
A quien no ama a sus parientes, deberían romperle los dientes.
El pobre de su pobreza no sale.
Más peligroso que chocolate crudo.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Uno esquila ovejas, otro, cerdos
Estoy hasta las manos.
Un copo de nieve no puede existir en una tempestad del fuego.
Todos somos hermanos bajo el ardiente sol.
Cada día olla, amarga el caldo.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Para la hormiga el rocío es una inundación.
Al mal tiempo, buena cara.
De lengua me como un plato.
La tonsura el padre se las deja a los hijos.
En 36 platos hay 72 enfermedades.
El puente solo se repara cuando alguien se cae al agua.
Amigo, mientras te lo digo, que una hora después, otra cosa es.
Aceite y romero frito, bálsamo bendito.
La mentira de un niño es como un pez muerto, siempre sale a la superficie.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
La fortuna es un cristal; brilla pero es frágil.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
A la par, es negar y tarde dar. A la tercera va la vencida.
Habla directamente al corazón.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Un amigo es como una letra de la que no recordamos el importe y no conocemos la caducidad
De donde menos se piensa, salta la liebre.
Como el maestro "ciruela" que no sabe leer y pone escuela.
La felicidad y el arco iris nunca se ven en la propia casa, solo en casa de los demás
El cosechar y disponer de provisiones puede durar por largo tiempo.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Cuando se cierra una puerta, otra se abre.
Al asno rudo, aguijón agudo.
Cuando bebas, no manejes; se te puede dar vuelta el vaso.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.
Bromeando, bromeando, amargas verdades se van soltando.