Si quieres llegar rápido, camina solo; si quieres llegar lejos, camina acompañado.
Con rabia el perro, muerde a su dueño.
Por San Martín, trompos al camino.
Tener un hambre de lobo.
Chocolate que no tiñe, claro está
Árbol que crece torcido, jamás su tronco endereza.
Visto de lejos, un gitano parece un ser humano.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
Reniego de plática que acaban en daca.
Vieja verde caprichosa, ni fue buena madre ni buena esposa.
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
La joya no puede ser pulida sin fricción, ni el hombre perfeccionarse sin dificultades.
El que mucho habla, mucho yerra; el que es sabio refrena su lengua.
Se debe desconfiar de un mal libro como de una seroiente, que temprano o tarde da muerte a los que se distraen en ella.
Aprende llorando y reirás ganando.
Si deseas ser feliz, tienes que desear ver a otros felices también.
Coge una abeja amablemente y aprenderás las limitaciones de la amabilidad.
Tan sano es el trabajo, como en la sopa el ajo.
El amor mueve montaña.
Quien cava en noviembre, el tiempo pierde.
Cuando se ocupa demasiado tiempo en algo o se pierde el tiempo inútilmente.
Favorecer a quien no lo ha de estimar es como echar agua al mar.
Comadre andariega, donde voy allá os fallo.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
La ignorancia es la medicina, el conocimiento enfermedad.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
Dos veces olla al día, el caldo amargaría.
Bueno es el amigo, querido el pariente, pero pobre tu bolsillo si dentro no hay nada.
El hombre es para el hombre un espejo.
El blanco hielo de agua es mensajero
Vicio no castigado crece desatado
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Las acciones revelan las pasiones
Al que toma y no da, el diablo se lo llevará.
Dar sale del corazón, no de las riquezas
Un estómago hambriento no tiene ningún oído.
Más vale un "por si acaso", que un "que pensaran".
No acortes el paso, no aflojes ni desmayes.
El trabajo entero de un año depende de un buen comienzo en primavera.
Caldera observada no hierve jamás.
Te gires como te gires, tu culo sigue atrás.
El secreto de tu vecino,te lo dirá un porrón de vino
Quien trabaja por sí mismo trabaja por tres
Las palabras conmueven, pero el ejemplo convence y arrastra.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
Saber callar es una prueba de sabiduría que buscan pocos hombres.
Por San Martino, mata el pobre su cochino.
El ojo del puente, el baratillo y el pan, como se estaban están.
Jarrito nuevo, ¿dónde te pondré?
Beber por lo ancho y dar de beber por lo estrecho.