El vicio, saca la casa de quicio.
Más duro que sancocho de pata.
Si tu vida es adversa, pon la reserva.
Ni fea que espante, ni hermosa que mate.
Es pan comido.
Madre acuciosa, hija vagarosa.
Sabedlo, coles, que espinazo habéis en la olla.
Al endeble todos se le atreven.
El corazón conoce la amargura del alma.
Albricias, madre, que pregonan a mi padre.
La gala del estudiante, en cuello y guante.
Hijos chicos, chicos dolores; hijos mayores, grandes dolores.
La envidia es carcoma de los huesos.
Tener el juego trancado.
Figa verdal y moza de hostal, palpando se madura.
La vida es un montón de pequeñas cosas
Ruin amigo no vale un higo.
Ira de hermanos, ira de diablos.
Amor, tos y fuego, descúbrense luego.
La mujer que de día calla por la noche manda.
Lejos de los ojos, lejos del corazón.
Cara de enferma y culo de sana.
No es lo mismo los palos de la reja que los pelos de la raja.
Si quieres triunfar en la vida, perdona y olvida.
Ricos la virtud hace, y el vicio puebla los hospitales.
Yo por ti, tú por otro, y no por mí.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Más verga que el Trica programando.
Virgo viejo, puta segura.
Enchufa el ASKAR. (Radio de principios de los 60, para enterarse, más o menos de lo que pasa por el planeta).
Más que la mujer hermosa vale la hacendosa.
En gran aprieto, espera más del vecino que del nieto.
Lo que bien se aprende, jamás se olvida.
Viento del solano, agua en la mano.
A amor y fortuna, resistencia ninguna.
Morir rico tras vivir pobre, llámale bestia y no hombre.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
De la madre la gran ciencia, es tener mucha paciencia.
Quien al cielo tira flechas, vuélvensele a la cabeza.
En dimes y diretes, mal harás si te metes.
Daños, engaños y desengaños, frutos son de los años.
Trabaja, Perico, que quien nació pa ser pobre, ni el rey le hace rico.
Puede suceder algo imprevisto de un momento a otro.
La vida del puerco, corta y gorda.
Un dedo no hace mano, pero sí con sus hermanos.
El mejor espejo es un ojo amigo.
Amigo reconciliado, enemigo doblado.
Andaluz con dinero y gallego con mando, y estoy temblando.
Perder es mucho ganar, si no has de volver a jugar.
Más gente va en coche al infierno que al cielo.