No hay tal reja como el culo de la oveja.
Lo que la mujer no logra hablando, lo logra llorando.
El que no sabe, es como el que no ve.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Al agradecido, más de lo pedido.
Dime lo que decantas y te diré lo que te falta.
Quien no sabe, no vale nada.
No hay atajo sin trabajo, ni rodeo sin deseo.
Entre la gente ruin el que pestañea pierde.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
¿Con caballo, con dinero y sin mujer, cuándo se te vuelve a ver?.
Otoño presente, invierno en la acera de enfrente.
La abundancia hace infelices a los ricos.
Ir en borrico, a todos nos gusta un poquito.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
Lleno está el infierno de buenas intenciones.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Madrastras, reniego de ellas y de su casta.
Nunca prometas con lo que cumplir no cuentas.
Amigo bueno, solo Dios del cielo.
El mirón, ¡chitón!.
Con regla y compás, en tu casa vivirás; sin compás y sin regla, ni en tu casa ni fuera de ella.
Muchos Trueno y nada de auga.
La prisa es la madre de la imperfección.
Sustos y disgustos matan a muchos.
La paciencia, en los trabajos se prueba.
Tienes menos futuro que una docena de ostras con limón.
No es pobre el que poco tiene, pero sí lo es el que vive con gran avidez.
Llevar las cosas por rigor, no es lo mejor.
El que jura miente.
Cuenta por bienes los males que no tienes.
Tiempo que se va, no vuelve más.
Las damas al desdén , parecen bien.
Buena es la quina, pero a veces es más mal que medicina.
Los amigos de mis enemigos son mis amigos.
El amor y el niño, donde les muestran cariño.
A causa perdida, mucha palabrería.
Los favores de familia, no se pagan en toda la vida.
La mujer en casa y con la pata quebrada.
A dos palabras tres porradas.
Al amanecer resbalos, y al anochecer charquies.
Arreboles de la tarde, a la mañana sol hace.
Llegaste como caído del cielo.
Del necio, a veces, buen consejo.
Más duro que sancocho de pata.
La pobreza no es vicio; pero es un inconveniente.
De las ciencias y las artes, solo es enemigo el ignorante.
El pícaro y el villano, la pagan tarde o temprano.
Siempre la aguja se le dobla a quien no tiene otra.
Hay un tiempo para soñar y otro tiempo para actuar. Solo el sabio sabe la diferencia.