Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
La esperanza alegra el alma.
Lo que se dá no se quita porque el diablo te visita.
Quien compra lo que no debe, vende lo que duele.
Hoy figura, mañana sepultura.
Olvidado y nunca sabido, viene a ser lo mismo.
Si eres escrupuloso, no esperes ser muy rico ni muy famoso.
Bolsa que mucho clama, pronto se acaba.
Cuando la fuerza manda, la ley calla.
Obras y palabras, lo uno es mucho y lo otro es nada.
El más grande placer de la vida es hacer algo que los demás dicen que no se puede hacer.
En amores o en dinero, no existe amigo sincero.
La variedad place a la voluntad.
A feria vayas que más valgas.
La señora ostentación, echa la casa por el balcón.
Más vale color en la cara que dolor en el corazón.
Es mejor ser envidiado que ser apiadado.
Hay que empujar, porque vienen empujando.
Al pagar dinero, pesar y duelo.
La vida es una cuarentena para el paraíso.
Rico es el que nada desea y el que nada debe.
Bien urde quien bien trama.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Dos cabezas piensan más que una.
Decir bien y obrar mejor.
Dios mío: ¡quítame lo pobre!, que lo feo se me quita con dinero.
Vive de tus padres, hasta que tus hijos te mantengan.
Nada hay más atrevido que la ignorancia.
Al bobo, múdale el juego.
La rubia de la panadera, que con el calor del horno se quiere poner morena.
Buenas noches y buenos días, y tú en tu casa y yo en la mía.
En vida de nadie te metas que salen perdiendo las alcahuetas.
Casa a tu hijo con su igual, y no hablaran mal.
Oro es, lo que oro vale.
La vergüenza una vez perdida, se perdió para toda la vida.
Mondariz será Mondáriz, cuando la nariz sea náriz.
El dinero no es Dios; pero hace milagros.
Casa no hará, quien hijos no ha.
Bárbara reina, bárbaro gusto, bárbara obra, bárbaro gasto.
Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
El alma está no donde vive sino donde ama.
Paja triga hace medida.
Callar y callemos que todos de barro semos.
Si le dices tu secreto a una mujer, de dominio público ha de ser.
No hay cosa que no tenga su contra.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Debo, no niego; pago, no tengo.
Ir de capa caída.
Mucho vuelo el viento, pero más el pensamiento.