Humo de hogar no empaña el cielo.
Quien hijo está en tierra ajena, muerto está y vivo le espera.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Trato es trato.
Al miserable y al pobre, la pena doble.
Para presumir hay que sufrir.
Quien fuerza ventura, pierde rencura.
Lo fiado es pariente de lo dado.
Hermano ayuda y cuñado acuña.
Tan rápido como un chisme.
Quiero ver si como ronca duerme.
Hijo eres, padre serás; cual hicieres, tal habrás.
Quien mucho habla de sí mismo, mintiendo está con cinismo.
La paja solamente se ve en el ojo ajeno.
No hay nadie perfecto, solo que algunos abusan.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
La palabra hablada escrita perece; la palabra escrita perdura.
Las palabras mueven, los ejemplos arrastran.
Comprar y luego pagar, provecho y honra ganarás.
Es novia de cualidades, pero de pocos caudales.
Beber, hasta la hez.
Más vale muerte callada que desventura publicada.
Acabándose el dinero, se termina la amistad.
Ni poca ni mucha pena, nos causa desgracia ajena.
La pobreza ha sido y es, peor que la hijueputez.
Navarro, ni de barro
En casa del jugador loco, la alegría dura poco.
¿Quieres que en consejo hagan de ti cuenta?. Contradice tú a cualquiera.
Zorras y alcahuetas, todas son tretas.
Quien envidioso vive, desesperado muere.
Yo he hecho lo que he podido, y la fortuna lo que ha querido.
Oficio ajeno, dinero cuesta.
Colarse de rondón, es menospreciar a ala reunión.
A dineros dados, brazos quebrados.
La promesa debe ser cumplida y la acción debe tener resultado.
Valor y querer, facilitan el vencer.
De chicos es el temer y de grandes el atrever.
Más vale ser cola de león que cabeza de ratón.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Buen amigo es el dinero.
Fía mucho, más no a muchos.
A veces con tuerto, el hombre hace derecho.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Tonto, pobre y feo, si triunfa, no me lo creo.
Lo que para unos es triaca, para otros es caca.
Uno sabe de hoy, y no de mañana.
Irse uno bestia y volver asno, no es milagro.
Por su facha y alharaca, el nuevo rico se saca.
Los celos ciegan la razón.