Ya ni en la paz de los sepulcros creo.
Común conviene que sea quien comunidad desea.
Lo que no hurtaron ladrones, aparece en los rincones.
Dios perdona siempre, los humanos a veces, la naturaleza nunca.
Cabeza grande y gran cabeza, son dos cosas muy diferentes.
Consejos ciertos, los que a los vivos dan los muertos.
Gente de trato llano, esa es de mi agrado.
Hermano mayor padre menor.
El amor todo lo iguala.
Dar lo que se tiene, a ninguno le conviene; tomar de lo de otros, a mí y a todos.
Por el interés te quiero Andrés.
Entre hermanos que nadie meta la mano.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Hay que comer para vivir, no vivir para comer.
No donde naces, sino donde paces.
La mujer casada, con la pierna quebrada y en casa.
Lo prestado, es primo hermano de lo dado.
Acójome a Dios que vale más que vos.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Boda sin borracho tenla a milagro.
Con peso y medida, bien se sobrelleva la vida.
A quien mal vive, su miedo le sigue.
De lejos llegaran, y de casa nos echaran.
La pobreza es dura carga, pero hace callo a la larga.
El peligro que no se teme, más presto viene.
El dinero del juego muchos lo tienen, pero pocos lo retienen.
Más de uno hubiera sido peor, si su fortuna fuera mejor.
Hablar de la guerra y estar fuera de ella.
Leña verde y gentejoven, todo es humo.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Muchos vi morir de hart y Ninguno de flat.
Lo que se da no se quita.
Mujer refranes, o coja o puñetera.
Calza como vistes, o viste como calzas.
Esto son habas contadas.
Mucho ofrecer y poco dar, xuntos suelen andar.
Enteramente de balde no se da nada a nadie.
En cuestiones del amor no hay niveles ni color.
Debe y paga cuanto alcances, pero cuida tus balances.
Amor y temor, del carro humano son el temor y el aguijón.
Vejez y mala salud remedian las faltas de la juventud.
Está como la reina mora que a veces canta y a veces llora.
Más claro no canta un gallo.
El interés tiene pies y yo también.
El plato de la mesa ajena se antoja más que el propio.
Carta cortés, cada dos renglones, mentiras tres.
El dinero no da la felicidad; pero como calma los nervios.
Humo de hogar no empaña el cielo.