Estar en tres y dos.
En la casa donde no hay pan, pocas cosas se dan.
Echa cuentas, que te saldrán cuentos.
Para sana diversión no abuses de la ocasión.
Ni hagas ni seas lo que en otros afeas.
Los negocios hacen a un hombre y al mismo tiempo lo prueban.
Todo lo que sube tiene que bajar.
El hombre discreto hace nacer más oportunidades que las que encuentra.
Del ocio nace el feo negocio.
Si familia quieres ser por parte de la mujer.
Amor de lejos, amor de pendejos.
El juego lo conozco yo; pero el jugador no.
Habló de putas "La Tacones".
Bolsa sin dinero, llámola cuero.
Ruin es quien por ruin se tiene.
La ocasión es la madre de la tentación.
Lo que con tus padres hagas, con tus hijos lo pagas.
Virgo y mocedad no vuelven nunca cuando se van.
Todo el mundo es generoso dando lo que no es de ellos.
Rubias o morenas, cuando pierden el tinte, dan pena.
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Lo malo, a quien lo apetece, bueno y justo le parece.
Mejor es una medida que el Dios te conceda, que cinco mil logradas sin legalidad.
De donde menos esperanza se tiene, de allí el bien viene.
El mejor premio es merecerlo.
A veces la diligencia aprovecha más que la ciencia.
Tenga yo salud, y dinero quien lo quisiere.
Peor es estar sin amigos que rodeado de enemigos.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
Madre no hay más que una.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
Durar menos que el cantar de un vizcaíno
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Justo es que pierda lo suyo, quien robar quiso lo tuyo.
Es ley la que quiere el rey.
Porrazo no es desconsuelo, sino quedarse en el suelo.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
La carne en el techo y el hambre en el pecho.
Los sinsabores ajenos, de lejos se sienten menos.
Mujer de treinta y sin Nene, no sabe que lo tiene.
A la mal casada, miradla a la cara.
El beneficio no se encuentra en los hechos, sino en las intenciones
La burra no era arisca pero la hicieron.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
A lo que puedas solo no esperes a otro.
Amores y dolores quitan el sueño.
Los hombres, a la vejez, tornan a la niñez.
De Madrid al cielo, y un agujerito para verlo.
Lo tragado es lo seguro.
¡No nos mires, unete! (Transición española).