Cielo borreguero, vendaval o agua del cielo.
Lo que la naturaleza no te da Salamanca no te lo presta.
Escarmentar en cabeza ajena, doctrina buena.
Unos llevan la fama y otros cardan la lana.
La vida es una cebolla y hay que pelarla llorando.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
La mujer es el demonio, el mundo y la carne, porque es un demonio con un mundo de carne.
Hombría y machismo, no son lo mismo.
La justicia de Enero es rigurosa, más llegando Febrero, ya es otra cosa.
El secreto de la vida no es hacer lo que quieras, sino querer lo que haces.
Los defectos de la gente, no hay que mirarlos con lente.
La abundancia da arrogancia.
En lo ajeno, reina la desgracia.
Si lo sabe Dios, que lo sepa todo el mundo.
Lo que puede hacerse en cualquier momento no se hará en ningún momento.
Más vale que se pierda una casa que no dos.
Más quiero poco seguro que mucho en peligro.
Para bien estar, mucho hay que andar.
La verdad al censurado, siempre causa desagrado.
La amistad hace lo que la sangre no hace.
El dinero como el chisme, se hicieron para contarlo.
Quien no se cansa, su ideal alcanza.
No es lo mismo decirlo que hacerlo.
Consejos y un remedio, no valen un real y medio.
Quien tiene renta, tenga cuenta.
Favores harás, y te arrepentirás.
Si ayer eras Don Nadie y hoy Don Alguien eres, ¿qué más quieres?
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Hay que dar para recibir.
Mucho val y poco Cuesta, a mal hablar, buena respuesta.
A la mujer y a la suegra, cuerda.
No hay mayor emoción que la de volver al lugar en que se nació.
Algo bueno trae la adversidad consigo; que ahuyenta a los falsos amigos.
Entre hermanos, dos testigos y un notario.
Dinero al juego ganado, dinero prestado; a jugar volverás y perderás.
En casa de tu enemigo, la mujer ten por amigo.
Quien anda con buenos, parece uno de ellos.
Dineros y pecados, cada cual los tiene callados.
Asno de gran asnedad, quien pregunta a una mujer su edad.
La larga experiencia, más que los libros enseña.
No hay sustituto para la experiencia.
Madurar viche.
Alba de Tormes, llena de putas, más de ladrones, mira tu capa donde la pones.
Cosa hecha aprisa, cosa de risa.
De Castilla el trigo, pero no el amigo.
No mira Dios el don, sino la mano y la ocasión.
El que esperar puede, alcanza lo que quiere.
Bien está quien se desvela, si no es por dolor de muela.
A casa nueva, puerta vieja.
A más vivir, más sufrir.