Para prosperar, vender y comprar.
El hijo del asno dos veces rebuzna al día.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Se te cayó e cassette
A beber me atrevo, porque a nadie debo y de lo mío bebo.
A la fortuna, por los cuernos.
Donde mujer no hay, el diablo la trae.
Nunca es persona caída, quien se levanta enseguida.
No hay que llegar primero pero hay que saber llegar.
Quién defiende su tiempo, defiende su dinero.
Llama el dinero al dinero, y el holgar al caballero.
Vive cada día de tu vida como si fuera el último... un día acertarás.
Badajoz, tierra de Dios, que andan las putas de dos en dos.
¡Chínchate un ojo!
Volver a inventar la rueda.
Abejas y ovejas, en sus dehesas.
Mujer refranes, muller puñetera.
El dinero ayuda a sopotar la pobreza.
El que regala bien vende, si el que recibe lo entiende.
Hacienda de señores, se la comen los señores.
Cuanto más adversas sean para vosotros las circunstancias que os rodeen, mejor se manifestará vuestro poder interior.
De donde no hay no se puede sacar.
Fía solo en dos: en ti y en Dios.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Mal ajeno, para el nuestro no es consuelo.
Oro en manos de pobre, parece cobre.
Dulce y vino, borracho fino.
Negocio de enterrador, negocio asegurador.
Para el particular, paso regular. Para el contratista, vista. Para el Ayuntamiento, paso lento. Pa la Diputación, buena canción. Pal Estáu, echáu.
Gran tocado y chico recado.
Cuando los números hablan se acaban las discusiones.
Entre el si y el no de una mujer, no cabe ni la cabeza de un alfiler.
Porque un borrico te dé una coz, ¿vas tú a darle dos?.
A falta de corazón, buenas las piernas son.
Pan tierno, casa con empeño.
Oír como quien oye llover.
A veces es más fatal, la medicina que el mal.
A abad sin ciencia y sin conciencia, no le salva la inocencia.
Hacer agua los dientes.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
La ignorancia es madre de la admiración.
Dos amigos de una bolsa, el uno canta y el otro llora.
El verdadero secreto de la felicidad consiste en exigirse mucho a uno mismo y poco a los demás
la ropa son alas.
Buscando lo que no se encuentra, se encuentra lo que no se busca.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
El ruin de Roma, en mentándolo asoma.
Jurar ves magaña, quien jura te engaña.
Por Santa Cruz, toda vida reluz.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.