¿A un perdido, quién lo pierde?.
Vivir sin pena ni gloria, como el burro de Vitoria.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
El dinero requiere tres cosas: saberlo ganar, saberlo gastar y saberlo despreciar.
Más vale prevenir que ser prevenidos.
La fuga puede ser peor que la cárcel.
La que fácil llega, fácil se va.
¿Cómo ha de actuar mi corazón? ¿Acaso en vano venimos a vivir, a brotar sobre la tierra?
Deberás fondear pensando que has de levar.
A la feria muchos van a ver y no a comprar.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Donde lo hay, se gasta.
Mal ajeno, a nadie le importa un bledo.
Fácil es criticar y difícil obrar.
Al gorrino y al melón, calor.
El miedo guarda la viña.
Tripa vacía, ni ilusión ni alegría.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
En buena casa, mal inquilino.
En el juego y el licor, se reconoce al señor.
El ojo quiere su parte
Ningún hombre honesto se hace rico en un momento.
Al mal tiempo buena cara, y al hambre guitarrazos.
Putas y tuertos todos somos vueltos.
Boca brozosa, cría mujer hermosa.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
Cada siete años se muda la condición, la costumbre y complexión.
Ni es carne, ni es pecado.
Si quieres participar de la olla ajena, que la tuya no tenga tapadera.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
Amistad veloz, arrepentimiento asegurado
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Juventud que vela y vejez que duerme, señal de muerte.
El día en que la mierda tenga algún valor, los pobres nacerán sin culo.
Existen 40 tipos de locura, y uno de sentido común.
Más tiran dos tetas que dos carretas.
Tu secreto en tu seno, y no en el ajeno.
La casa compuesta, la muerte a la puerta.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Contra lo malo aprendido, el remedio es el olvido.
El ahorro anda pasito a pasito, pero llega lejitos.
Los muros ensordecidos, a veces tienen oídos.
Ganas tienes y con ellas te entretienes.
Más vale aprovechar que tirar.
Oír al gallo cantar y no saber en que muladar.
Un yerro, padre es de ciento.
Más vale poco pecar que mucho confesar.
Con el dinero sudado, se compra mejor mercado.