Quien tiene diarrea se pega con la puerta.
Almorzar, pan y cebolla; al comer, cebolla y pan, y a la noche, si no hay olla, más vale pan con cebolla.
Eso dicen las malas lenguas y la mía que no es tan buena.
Ajo en el cordero es pecado, tanto en el guisado como en el asado.
En el verano, unos tiran la paja y otros recogen el grano.
De molinero mudarás, pero de robado no escaparás.
Abrir la fuente y disminuir el escape del agua.
Hablar sin pensar es tirar sin apuntar.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Si digo que la yegua es parda, es porque tengo los pelos en las manos.
El poco comer y el poco parlar no hizo nunca mal.
Durante los meses de mal tiempo el agua corre hacia atrás
Los fusiles y cañones, lubricarlos con razones.
Ya muerta la burra, vino la albarda.
Cuando se cae el burro, se le dan los palos.
Riñen los pastores, y se descubren los quesos.
Boca de fraile, solo al pedir la abre.
Locura es dar consejos a un enemigo; pero más locura todavía es tomarlos de él.
La abeja y la oveja, en abril dejan la pelleja.
El amor entra con cantos y sale con llantos.
Quien mucho duerme jornada pierde.
Al que nunca bebe vino no le fíes ni un comino.
Duélete carnero, que hay fiesta en el pueblo.
Más vale dolor de brazo, pero no de corazón.
La envidia y la ira solo consiguen acortar la vida.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
El que se levanta tarde, ni oye misa ni come carne.
De casa ruin nunca buen aguinaldo.
Grande o chica, pobre o rica, casa mía.
Las desgracias tienen los oídos sensibles
Haceos miel y comeos han las moscas.
Darle castañas al castañero, tiene salero.
Jugar a las cartas vistas.
Variante: El pez que busca el anzuelo, busca su duelo, dice mi abuelo.
La mancha de mora con mora verde se quita. Refran español.
Por San Miguel, quita el riego a tu vergel.
A los locos se les da la razón.
Los huéspedes y la pesca, a los tres días apestan.
Mal se juzga al caballo desde la silla
Lo que me debe Juan no me lo puede pagar; pero si se muriera, menos pudiera.
Quien a otro ha de matar, antes ha de madrugar.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
La envidia, dice el autor, es martillo destructor.
En lágrimas de mujer y en las cojeras del perro, ninguno debe creer.
Las mujeres son como las veletas: solo se quedan quietas cuando se oxidan.
Atáscate, que hay lodo.
Bueno es ser lo que se quiere parecer.
Quitósele el culo al cesto y acabóse el parentesco.
Suegra, ni de caramelo.