Nunca tiene razón quien no tiene dinero.
Miel sobre hojuelas. (para indicar que algo es muy bueno)
Garganta de aduladores, sepulcro abierto
Si un problema tiene solución, no hace falta preocuparse. Si no tiene solución, preocuparse no sirve de nada.
Se ve la paja en el ojo ajeno y no se ve la viga en el propio.
Si las paredes hablaran.
Jueves lardero, carne en el puchero.
Si os duele la cabeza, untáos la rabadilla con manteca.
Cada pájaro lance su canto.
Necio que sabe latín, doble rocín.
Que lo dejen hablar, y no lo ahorcan.
Con remiendo del mismo paño echaras atrás el año.
Nochecitas alegres; mañanitas tristes.
Quien coma en Mayo la sardina, en Agosto le pica la espina.
Pronto será un limosnero el que no puede decir no.
Quien te alaba en tu presencia te censura en tu ausencia
Alabanza propia, mentira clara.
Oídos que bien oyen, consejos encierran.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
De broma en broma, la verdad se asoma.
El que a la bodega va y no bebe, burro va y burro viene.
Calvo, y no de tiña, tuerto, y no de nube, mala costumbre.
El que venga atrás que arree.
Dar carne al lobo.
Quien te cuenta las faltas de otro, las tuyas las tiene a ojo.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Vino puro y ajo crudo, hacen andar al mozo agudo.
Ningún rico se recuerda, cuando era mozo de cuerda.
El que amenaza, pierda la ocasión de la venganza.
Caer para levantarse, no es caer.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
El que quiera saber lo que vale un potro, que venda el suyo y compre otro.
Ajo que salta del mortero, ya no lo quiero.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
El diablo es puerco.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Del favor nace el ingrato.
A gracias de niño y canto de pájaros, no convides a tu amigo.
Padre, que me ahorcan; hijo, a eso se tira.
Hay que poner remedio a tiempo.
El que quiera saber, que vaya a Salamanca.
Cada cual debe ocuparse únicamente de aquello que entienda o le competa.
Variante: El sordo no oye, pero compone.
Trasnochar y madrugar no caben en un costal.
De hombres bien nacidos es ser agradecidos.
Al hijo del herrero, de balde le machacan el hierro.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Ni pidas a mujer hermosa, y prometas a pobre, ni debas a rico.
Oficio que no sustenta tu vida, dale despedida.
Mal me huele, quien mucho huele.