Una sonrisa no cuesta nada pero vale mucho.
A buen hambre, no hay pan duro.
Jacinto, no te lo consiento, que mezcles blanco con tinto.
Debajo de la hiel suele estar la miel.
Más ablanda el dinero que palabras de caballero.
Amor de puta y vino de frasco, a la noche gustosos y a la mañana dan asco.
Solo se consume el que no ama, pero quien ama da hasta los huesos a los demás
Esperanza que consuela, que no muera.
Ni fraile en boda, ni perro entre ollas.
La mujer rogada y la olla reposada.
El necio se divierte con su mala conducta, pero el sabio se recrea con la sabiduría.
Caer para levantarse, no es caer.
Como la gata Flora; que cuando se la meten ríe y cuando se la sacan llora.
La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Bailar sin pecar, cosa imposible será.
La muerte a nadie perdona, ni a tiara ni a corona.
La fiebre no está en la sábana.
El abismo lleva al abismo
Solo se puede competir en felicidad con los dioses cuando se posee pan y agua
Abre la puerta a la pereza y entraren tu casa la pobreza.
Tantos enemigos tenemos como criados habemos.
Nada puede decirse, que no se haya dicho.
Al fuego y al fraile no hurgarles.
Más vale tarde que nunca.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Dimes y diretes, entre grandes y pequeñetes.
De las aguas mansas, líbrame Dios mío.
La buena hija dos veces viene a casa.
Una mentira bien echada, vale mucho y no cuesta nada.
Cada uno extienda la pata hasta donde llegue la sábana.
Poco dura la alegría en la casa del pobre.
La flor caída no vuelve a la planta
No porque ladran los perros dejan de pasar caravanas.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Reza, pero no dejes de remar hacia la orilla.
Si la casa se quema, calentémonos en ella.
El que tarde trilla, la lluvia le pilla.
El universo no es más que una enorme ciudad, llena de seres, divinos y humanos que por naturaleza se aman unos a otros.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Hacer agua los dientes.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
Golpear la cabeza contra un muro de ladrillos
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Al capón que se hace gallo, azotallo.
Arrieros somos y en el camino andamos.
La burla, para quien le gusta.
Hoja a hoja se come la alcachofa.
Desde lejos te escribo, y desde cerca no te visito.
A bicho que no conozcas, no le pises la cola.