Las grandes penas no se quejan.
Más pija que el Don Bosco.
Ricos, pobres, flacos, gordos, todos mordemos el polvo.
Si las palabras de salida son hermosas, entonces las palabras entrantes serán muy bonitas.
A caballo regalao no se le mira el cormillo.
Confesión con vergüenza, cerca está de la inocencia.
El amor tira más que una yunta de bueyes.
El amor es como la luna, cuando no crece es que mengua.
Siempre que ha de hablar un lisiado, en la puerta un jorobado.
Gato que mucho se lava, anuncia agua.
Más vale ver una sola vez que oír cien veces.
A la noche, arreboles, a la mañana habrá soles.
Tapados como el burro de la noria.
Desnuditos nacemos y después todo apetecemos.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Cuando era moza, meaba por un punto, ahora que soy vieja, méolo todo junto.
Para la mi santiguada, que de donde vino el asno venga la albarda.
Siembra por San Lorenzo los nabos, y llenarás el carro.
El hablar mismo idioma.
Donde hay querer, todo se hace bien.
Mandan al gato, y el gato manda a su rabo.
Los refranes de los viejos siempre salen verdaderos.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Planta, siembra y cría, vivirás con alegría.
Te conozco, pajarito.
El asno del gitano, en viendo el palo alarga el paso.
Quien asno nació, asno murió.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Cada abeja vive en su colmena y no se mete en la ajena.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
No alabes el día hasta que haya llegado la tarde; no alabes a una mujer hasta su pira; no alabes una espada hasta haberla probado; no alabes a una doncella hasta que se haya casado; no alabes el hielo hasta haberlo cruzado; no alabes la cerveza hasta haberla bebido.
Es más fácil hacer un camello saltar una zanja que hacer un tonto escuchar la razón.
De mozo rezongador nunca buena labor.
Amor de asno, coz y bocado.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Pan y vino, un año tuyo, y otro, de tu vecino.
El que del campo viene, cenar quiere.
La lengua es el castigo del cuerpo.
Jueguen con el santo, pero no con la limosna.
Cuando llueve no todos nos mojamos.
En la aldea, no hay melón malo ni mujer fea.
Una cosa es con guitarra y otra con violín.
La enfermedad entra por la boca y la desgracia sale de la boca.
Maldición, y pulgón, y potra, y sabañón, en tal compañón.
Únicamente los peces muertos nadan con la corriente.
Ave que vuela, a la cazuela.
El que nace pa maceta, no pasa del corredor.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.