La culpa del asno echarla a la albarda.
A ama gruñona, criada rezongona.
Hasta la hormiguilla tiene su colerilla.
Lo que no veo no existe, lo que no sé no es cierto.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
A can que lame ceniza, no fiarle harina.
Cuando un tonto coge una linde, la linde se acaba pero el tonto sigue.
Ve con tu amigo hasta las puertas del infierno. Pero no entres
Copiando a todos los demás todo el tiempo, el mono un día se cortó su propia garganta.
El idiota es como el ladrón de campanas, que se tapa el oído para robarlas.
Cada mochuelo, a su olivo.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Ocasión que se pasó, pájaro que voló.
Lo que hiciere la diestra, no lo sepa la siniestra.
Pocas palabras son mejor.
Quien teme la muerte no goza la vida.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
En guerra los estados, los libros cerrados.
A quien a otros ayuda, de veinte años le pare la burra.
Tronar como un arpa vieja.
Colgar los guayos.
Matanga dijo la changa.
Arte para lograr es el dulce hablar.
Agua y nieve excesiva, no dejan criatura viva.
Los besos son como las cerezas: uno lleva a otro
Yo no tengo por qué sudar fiebres ajenas.
Que cada zorro cuide su propia cola.
Atender y entender para aprender.
Aprende, aunque sea a coces y bofetones.
La confianza da asco
Manos blancas no ofenden.
¿Enseñar sin saber?, como no sea el culo, no sé qué.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Más vale llorarlas muertas que no en ajeno poder.
La sangre del pobre el rico se la come.
De pollos de labrador, líbranos, Señor.
A la puta, el hijo la saca de duda.
Costumbres hacen leyes, que no los reyes.
Desventuras y penas, a nadie le importan las ajenas.
El vino es la leche de los viejos.
Oveja que mucho bala, poco mama.
Chupar de la teta.
No es lo mismo oír que escuchar.
Sobre la cola del león no se sienta nadie.
Una juventud que no cultiva la amistad con los ancianos es como un árbol sin las raíces.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Quien se pone ropa ajena, no puede decir que estrena.
Voy a ir hacer un mandado.
Cuando Dios quiere, a todos los aires llueve.
Con azúcar o miel, todo sale bien.