Quedarse sin el chivo y sin el mecate.
El que escucha su mal oye.
Que se calle Doña Chepa, y mejor que hable quien lo sepa.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
El agua arruina el puente y el vino la mente
Amor de madre, que todo lo demás es aire.
A ellas padre, vos a las berzas y yo a la carne.
Nadie nació enseñao.
Adorar al sol que nace, todo el mundo lo hace; al sol que muere, nadie lo quiere.
Por San Andrés, corderillos tres.
Todo día tiene su noche, toda alegría tiene su pesar.
La gente se arregla todos los días el cabello, ¿por qué no el corazón?.
Limpia tu moco, y no harás poco.
Compañía de dos, compañía de Dios.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
El que de joven no trabaja, de viejo duerme en la paja.
Quiéreme poco pero continúa
Mala noche y parir hija.
Dios escribe derecho, por renglones torcidos.
Ni tengo padre, ni madre, ni perro que me ladre.
Los casados, casa quieren.
Hay más refranes que panes.
Todos los mejores dulces llevan su pizca de sal.
Cuando la alegría a la sala llega, el pesar esta subiendo las escaleras.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
La gotera dando y dando, la piedra va perforando.
El pez muere por su propia boca.
Donde comen cuatro comen cinco.
Si las vides lloran debemos beber sus lágrimas.
Amor trompetero, cuantas veo tantas quiero.
Bonitas palabras al más listo engañan.
Date tono Mariquita, que un aguador te solicita.
En tanto que la flor cae amorosa, el arroyo corre impasible.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
Pastelero a tus pasteles.
Quien casa por amores, malos días, buenas noches.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Cuando el viejo no bebe, cerca está de la muerte.
Refrán es muy antiguo que es gran mal el mal vecino y más si es de tu oficio.
Amor de amos, agua en cestos.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Tal para cual, para tal culo, tal pañal.
Estás en la procesión y también quieres tocar las campanas.
Pronto y bien no hay quien.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
De la esperanza vive el cautivo.
El primer deber del amor es escuchar.