Hay señor mándame todo percance, mándame males añejos; pero lidiar con pendejos, no me lo mandes señor.
El que da lo que tiene, a pedir se queda o, a pedir se enseña.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Caminito comenzado, es medio andado.
Naranjas y mujeres, den lo que ellas quisieren.
El camino de la boca, nadie lo equivoca.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
El lunes, ni las gallinas ponen.
Llora, necio, llora tus perdidas horas.
La cera se destruye y la procesión no camina.
Las botas del diablo no hacen ruido.
Para morir nacemos y olvidado lo tenemos.
El que tonto nace, tonto muere.
Con azúcar y miel, cagajones saben bien.
En una fina no deben faltar un viejo y un burro, pero que el viejo no sea tan burro, ni el burro tan viejo.
Allí tiene la gallina los ojos, donde tiene los huevos y los pollos.
No creas en el llanto de un heredero, muy a menudo no es más que una risa disimulada
Es mucha la totuma para tan poca agua
Ama como el lobo ama a la oveja
Como la lengua es falsa y el corazón no, dice la lengua lo que no siente el corazón.
El viaje no ha acabado aunque ya se vea la iglesia y el campanario
El que ríe mucho, es tenido por insensato, y el que no ríe es de casta de gato.
Las palabras son femeninas, y los hechos son machos.
Unos por otros, la casa sin barrer.
Aquel que ríe ahora, mañana llora.
El que nace para borrico, del cielo le baja el aparejo.
Chancho limpio nunca engorda.
La mujer y la gallina, por andar se pierden aína.
De Cantimpalos, no hay chorizos malos.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
Bebe el agua de tu fuente clara, y no busques la encenagada.
Ándame yo caliente y ríase la gente.
Algo tendrá el agua cuando la bendicen.
Las grandes palabras y la tela nueva siempre encogen.
El otoño de lo bello, es bello.
Hasta la raíz más pequeña encuentra su leñador.
Aunque me eches losperros al rabo, me lleve el demonio si dejo el nabo.
Todo el mundo quiere llegar a la vejez, pero a nadie le gusta que le llamen viejo.
Donde mores no enamores.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Solo el más necio no aprende lo que los necios enseñan.
Siempre hay dos versiones de una misma historia. Procura escuchar las dos.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
Cuando las mujeres hablan, el mundo calla.
En nochebuena y en Navidad, la brasa de casa más caliente está.
Hablar en plata blanca.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
El gato y el ratón nunca son de la misma opinión.