Desdicha es hacer comida para dos y comer tres.
La falta del amigo hase de conocer, no aborrecer.
Pan es pan, jalea es jalea, no hay amor sin una pelea.
Al mal torero, hasta los cuernos le molestan.
El que te habla de sus penas, espera que se las resuelva.
Los hombre dispuestos a prometer, están dispuestos a olvidar.
El enfermo quiere su vida, el médico quiere sus honorarios.
Escribano, puta y barbero pacen en un prado y van por un sendero.
El diablo está en los detalles.
Donde no puede meter la cabeza el diablo mete el rabo.
Quien la haga que la pague.
El que es de tu profesión, es tu perdición.
Más trazas inventa en cinco minutos una mujer, que el Diablo en un mes.
Se coge antes a un cojo, que a un mentiroso.
Casadme, padres, casadme, que el cuerpo me arde.
Se está ahorcando con su propia soga.
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Llega lo inesperado y malogra todo lo pensado.
Tres a uno métenle la paja en el culo.
Pedir con el puño en alto, no es súplica sino asalto.
No es mala la muerte cuando se lleva a quien debe.
El mugido de un buey tirando la carreta, presagia la muerte de un vecino.
Solo se tiran piedras contra el árbol que da frutos.
Ajo que del hornillo salta, al diablo vaya.
Al espantado, la sombra le basta.
Al que le pique, que se rasque.
Si los deseos fueran caballos, los mendigos se desbocarían.
Cuando el hombre está de malas, su mujer pare de otro y el hijo se le parece.
Todas las horas hieren. La última mata.
No te de Dios pleitos, aunque tengas derecho.
La vejez empieza cuando los recuerdos pesan más que las esperanzas.
Entre casados, valor, que ya aguantarse es amor.
Da buena cava a tu viña, y tendrás buena vendimia.
Cura y médico de aldea, por ellos vengan lo que desean.
Quien bien quiere a Beltrán, bien quiere a su can.
Las verdades de Perogrullo, que a la mano cerrada, llamaba puño.
Franqueza, la del gallo; que convida a veinte gallinas con un grano.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Si te vieres en prosperidad, acuérdate de tu adversidad.
Nada se dice ni se hace bien en momentos de pasión.
Cosa cumplida, solo en la otra vida.
Abogado novato, Dios te asista, entre parientes, pobres, putas y petardistas.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
El necio dispara pronto sus dardos.
Dios nos libre de la cólera de un hombre manso.
Amores añejos acaban con los pellejos.
Hijo malo, más vale doliente que sano.
El que a su hijo consiente va engordando una serpiente.
Por agarar una silla, el político promete villas y castilla.
Aquí te cojo y aquí te mato.