Boca dulce y bolsa abierta, te abrirán todas las puertas.
El que se casa con vieja, fea y sin dote, es tonto de capirote.
Entre puntada y puntada, una miradita a cuantos pasan.
Revuélcate guarro, que San Martín está cercano.
A quien pasea con malas juntas, no le faltan problemas.
Por Santa Marina ve a ver tu viña, cual la hallares, tal la vendimia.
En los meses frioleros, se tapa hasta el brasero.
Tabernero que bebe, termina donde no debe.
Comer arena antes que hacer vileza.
Espera que se acabe el circo para verle la cara a los payasos.
Que bien va la Virgen y los cucuruchos bien clavados.
Riñas de enamorados, amores doblados.
Hoy domingo y mañana fiesta, buena vida es esta.
Para ver la buena gente solo un ojo es suficiente.
La que se viste de verde, o es guapa o se lo cree.
Aquí hay gato encerrado.
Cada uno con su humo.
Malo va al que arrastran, aunque vaya en serón nuevo.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Aviniente y crudo, que así lo quiere el cornudo.
Panojal que embarba, garojo que desgrana.
Cara de beato y uñas de gato.
Con amigos de esa clase, ¿para qué quiero enemigos?.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
De la naranja y la mujer, lo que ellas den.
Abriles y condes, los más traidores.
Noviembre y enero, tiene un tempero.
El pan, con ojos, el queso ciego, y el vino añejo.
Con putas y frailes ni camines ni andes.
Llegar a la capada.
La rica en su desposado, lleva marido y criado.
La suerte y la muerte están siempre a la puerta
Gran rico hacen los dineros, y gran señor su desprecio.
Un vasillo de vino, al segundo le abre camino.
Detrás de los picos van los chicos.
Ave por ave, el carnero si volare.
¿Quieres comer a costa de otros?. Hazte el tonto.
Los difuntos, todos juntos.
Aguardiente, en tienda; y vino en taberna.
No ofende quien quiere sino quien puede.
Los profetas y adivinos, embaucan a los cretinos.
Bien convida, quien prestó bebe.
En vísperas de viajar no te pongas a jugar.
La mierda cuando la puyan hiede.
Quien de verde se viste bonita se cree.
Molinero de viento, poco trabajo y mucho dinero.
Callen barbas y hablen cartas.
Abril frío, poco pan y poco vino.
De las uvas sale el vino, y del vino el desatino.
De suerte contentos, uno de cientos.