Los refranes de los viejitos son evangelios chiquitos
Indio comido, puesto al camino.
Vivos y muertos, todos al "huerto".
Burlas pesadas, ni para viejas ni para casadas.
En la oscuridad todas las mujeres son bellas
No da quien tiene, sino quien quiere.
A feria vayas que más valgas.
Palos con gusto no duelen.
Que saben las vacas de montura.
Al que le venga el guante que se lo calce.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Cada bota huele al vino que tiene.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
El mejor tuero para Mayo lo quiero y el mejor costal para San Juan.
El vino por el color, el pan por el olor y todo por el sabor.
A mala suerte, envidia fuerte.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Váyase lo ganado por lo perdido.
Mejor que gruña el cochino que los hijos de tu vecino.
Quien por su gusto padece, que vaya al infierno a quejarse.
Burlas de manos, burlas de villanos.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Lo que hay en España, es de los españoles.
Con bolsillo ajeno, todo el mundo es limosnero.
Además de cornudos, apaleados.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Como Constanza, el culo hacia fuera y los pechos en danza.
Agua y pan, comida de can; pan y agua, carne y vino, comida de peregrino.
Coge las flores del buen tiempo; que pronto llegara tu invierno.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
Casada que va a fiestas, cuernos en cestas.
Quien tenga vidrieras, no azuze pedreras.
A carnicera por barba, y caiga quien caiga.
Al hombre de rejo, vino recio.
Febrero, cebadero.
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
A ciento de renta, mil de vanidad.
Amigo viejo y casa nueva
Bien está San Pedro en Roma.
En otoño, pan de ayer, vino de antaño y caldito a diario.
Casa hecha y viña puesta, ninguno sabe lo que cuesta.
No estará muy triste, quien de rojo viste.
Ladra de noche para economizar perro.
El vulgo no repara en quien es majadero, sino en quien tiene dinero.
Nadie ponga al fuego su olla vacía esperando que el vecino se la llene de carne.
Humo y mala cara, sacan a la gente de casa.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
A otra cosa mariposa.