Cachicamo diciéndole a morrocoy conchúo
Todo se andará si la vara no se rompe.
Amigos, oros y vinos, cuanto más viejos, más finos.
Como chancho en misa.
Quien descubre la alcabala, ése la paga.
Soplar la pelusa de un abrigo de pieles, para descubrir el menor defecto.
Mas quiero viejo que me regale, que mozo que me mande.
Oiga señor cagón, le digo con disimulo, apunte bien ese culo, en la boca del cajón.
Por oír misa y dar cebada no se pierde jornada.
El aragonés fino después de comer tiene frío.
Me cayó como patada en la guata.
De los sufridos se hacen los atrevidos.
Cántaro que mucho va a la fuente, alguna vez se rompe.
El que veló, sondó y desconfió, jamás se perdió.
Zanja tu cuestión por albedrío de buen varón.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
A buena barbechera, mejor sementera.
Al descalabrado nunca le falta un trapo, que roto, que sano.
Si la mar fuera vino, todo el mundo sería marino.
Obra acabada venta aguarda.
¡Qué alegre son el del bolsón!.
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
De dineros y bondad o, calidad, quita siempre la mitad.
Retírate, agua, y veré quien labra.
Agua en Marzo, hierbazo.
Quien gasta y miente, su bolsa lo siente.
Atrás viene quien las endereza.
Para lograr buen tocino, hay que engordar al cochino.
Allega, allegador, para buen derramador.
Esto esta hecho nomás a que aguante entrega.
¡Qué te fagorizen! (publicidad española de finales de los 60. FAGOR).
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
El que mucho se despide, pocas ganas tiene de irse.
Cada cual se cuelgue lo que mate.
El que más madrugo, un talego se encontró.
El flaco cuando no es hambre, es resistente como un alambre.
Qué bien se trilla fuera de la parva.
De boca para fuera.
El que tiene vergüenza, ni cena ni almuerza.
Quien no ahorra la cerilla cuando puede, no tiene una peseta cuando quiere.
El perro que da vueltas, se echa en la ùltima.
O llueve o apedrea, o nuestra moza se mea.
Por San Andrés, toma el puerco por los pies.
Con rastra y soltera, tenla por ramera.
Guardado el dinero, no pone huevos.
Quien guarda bien su dinero, no peca por cicatero.
Un traguillo de vino de cuando en cuando, y vamos tirando.
La tripa se ancha o se angosta, según como lo críen a uno.
Quien mucho se baja, el culo enseña.
Amistad de boquilla, no vale una cerilla.