Gallina, cabro y marrano; se manducan con la mano.
Burro que tropieza dos veces en el mismo canto, es burro doblado.
A la gorra, ni quien le corra.
Cabra coja, mal sestea.
El hijo de la cabra, de una hora a otra, bala.
Las lentejas y la carne de oveja, el que quiere las toma y el que no la deja.
Con aire solano, no hay toro bravo.
Fue por lana y salió trasquilado.
Olla reposada, no la come toda barba.
Cada cual sabe lo que carga su costal.
La víbora y la mujer tienen la ponzoña en la boca.
Putas y toreros, a la vejez os espero.
Aún no ensillamos y ya cabalgamos.
El toro, a las cinco, y el torero, a los veinticinco.
Tras de corneados ? Apaleados.
Lentejas, comida de viejas.
Hasta el más capón se los hecha al hombro.
Saca, pero pon, y siempre habrá en el bolsón.
Capón de ocho meses, para mesa de reyes.
Hombre bermejos, ni de cerca ni de lejos.
Tira más pelo de coño que calabrote de marinero.
Hombre refranero, sin cuartos o sin dinero.
Cucas y vino, higos sin tinto, y luego vino para el camino.
El caballo que es rotón, y el jinete que le hace daño.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Lo que hace el burro, pare la burra.
La cabra siempre tira al monte.
La zorra, por la cola.
Ni cabalgues en potro, ni alabes tu mujer a otro.
Al vino y a la mujer, por el culo a poder ser.
Hombre sin dinero, lobo sin dientes.
La cabra coja, junto a la casa trota.
Fraile franciscano, el papo abierto y el saco cerrado.
Risa liviana, cabeza vana.
A quien duerme, duérmele la hacienda.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Borriquillo moruno, vivo cual ninguno.
Aunque se pudran las uvas, siempre habrá vino pa' zurras.
Ni a pícaro descalzo, ni a hombre callado, ni a mujer barbada les des posada.
Trabajo de muchachos y arada de borricos, no vale un perro chico.
El ojo del amo engorda al caballo.
Un grito a tiempo vale más que cien indios a caballo.
A la mujer y al caballo no hay que prestarlos.
A hombre desgarbado, dale de lado.
Marido, comprad vino; que no lino.
¿Adónde irá el buey que no are?.
La casa caída, el corral agrandado.
La arada y el arado requieren hombre bien alimentado.
Caballo mosquiao, primero muerto que cansao.
Buen caballo, buena espada y buena mujer, ¿qué más has de apetecer?.