Son cucarachas del mismo concolo.
Loquillo y los Trogloditas.
Mujer que espera al príncipe azul, viches a los santos de tul.
El mejor suegro, vestido de negro.
A buenas ganas, huelgan las salsas.
Bien haya quien a los suyos se parece.
Sueña lo que quieras soñar, ve donde quieras ir, sé lo que quieras ser.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
De buen caldo, buenas sopas.
Español rojo y alemán moreno, ninguno es bueno.
El avaro desollaría a un piojo para obtener su piel.
La mujer y la manzana han de ser asturianas.
Esquílalas pero no las desuelles
Mujeres xuntas, ni difuntas.
Dar la soguilla para sacar la vaquilla.
Cabello luengo y corto el seso.
Corre la vaquilla mientras dura la soguilla.
La escama de los besugos puede ser nuestro verdugo.
En los tiempos cuaresmales, los ponientes, vendavales.
Zorros en zorrera, el humo los echa afuera.
A las suegras, oírles la misa y sacarles el cuerpo.
Ya vienen los dos hermanos, Moquita y Soplamanos.
Con putas y bretones pocas razones.
Conejos y liebres vendo, porque los prendo.
Cuanto más grande la cabeza, más fuerte la jaqueca.
Al caramelo y a los asuntos, darles su punto.
Uñas largas, con guantes de seda se tapan.
Si la moza es tosca, bien ve ella la mosca.
El que nísperos come y bebe cerveza, espárragos chupa y besa a una vieja, ni come, ni bebe, ni chupa ni besa.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
A los desgraciados les salen gusanos en la sal
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
De suegras y de cuñadas va un carro lleno, mira que linda carga va para el infierno.
Pan caliente y uvas, a las mozas ponen mudas y a las viejas quitan las arrugas.
Los burros se buscan para rascarse.
El que asierre yarumos, que aguante las hormigas.
El que se pica, ajos come.
El cuco y el sacristán, juntos de juerga se van.
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
A un fresco, un cuesco.
Plantas soja recoges soja, plantas judías recoges judías.
Aunque soy tosca, bien veo la mosca.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Manos duchas comen truchas.
Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Quien se vanagloria de un vicio lo hace de todos
Para las salchicas demasiado largas, el remedio es sencillo.
Botas y gabán encubren mucho mal.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Entre padres e hijos no metas los hocicos.