Cada ratón tiene su nido y cada mujer su abrigo.
Cada uno arrima el ascua a su sardina.
Con los años viene el seso.
A nadie le huelen sus peos ni sus hijos les parecen feos.
Nuestros padres nos han enseñado a hablar y el mundo a callar.
Cuervos vienen, carne huelen.
Los años son escobas que nos van barriendo hacia la fosa.
Son como uña y mugre.
Uno hizo la calza, y otro se la calza.
Abril, Abriluco, el mes del cuco.
Juncos aunados, por nadie quebrados.
Cuando las ranas críen pelos y los sapos orejas.
Tales son migas de añadido, como mujer de otro marido.
Sueño sosegado no teme nublado.
Qué buenos semos, mientras comemos.
Emplea palabras suaves y argumentos fuertes.
Pulgas tiene la viuda, busque quien se las sacuda.
Ávila, santos y cantos.
En verano hasta el más seco suda.
Hijos de alimañas, salen con sus mañas.
El catalán de piedras hace pan.
Hijos crecidos, trabajos llovidos.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
Boda de hongos, llámala bodorrio.
Más sabe una suegra que las culebras.
Buena burra hemos comprado.
Mercader y puerco, quiérolos muertos.
Frailes y monjas, del dinero esponjas.
Colgar los guayos.
Dar puntada sobre puntada, como sastre en víspera de pascua.
Quien se excusa se acusa.
Esto son habas contadas.
Quien tiene las hechas, tiene las sospechas.
Hablar hasta por los codos.
Mojarse el potito.
Busca una mujer que sepa guisar y coser; y si bien lo quieres pasar, que más que coser sepa guisar.
De bobos y bobas se hinchan las bodas.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Garbanzos y judías, hacen buena compañía.
Pezuña sobre agua, no deja huella.
A picada de mosca, pieza de sabana. A poco pan, tomar primero.
Puso pies en polvorosa.
Tres españoles, cuatro opiniones.
Cada loco con su tema y cada lobo por su senda.
Julio, siega y pon tres cubos.
Cómicos y abogados, lo mismo hacen de moros que de cristianos.
Los pensamientos no pagan peaje
Cada puta hile y devane y el rufián que aspe.
En casa del carpintero, zuecos de hierro.
A callarse ranas, que va a predicar el sapo.